BBVA sigue apostando fuerte por retribuir al accionista. El banco pondrá en marcha el próximo 6 de mayo el tercer y último tramo de su programa de recompra de acciones, con un importe de 1.460 millones de euros, que elevará el total del plan hasta casi 4.000 millones.
Para ponerlo en contexto, la entidad ya ha ejecutado 2.500 millones en los dos primeros tramos (1.500 + 1.000 millones), y ahora encara la recta final de uno de los programas más ambiciosos del sector bancario en Europa.
Devolver capital al accionista
La lógica detrás de estas recompras es bastante clara: devolver capital al accionista y mejorar el valor de la acción. Al reducir el número de títulos en circulación, el beneficio por acción aumenta, lo que suele ser bien recibido por el mercado.
La ejecución correrá a cargo de Citi y se realizará en varias plataformas, incluyendo el Mercado Continuo español y mercados europeos alternativos, con un ritmo de compra bastante marcado. De hecho, el banco se ha fijado un mínimo de 500.000 acciones al día, lo que refleja una ejecución constante y agresiva.
El calendario también está definido: este tramo se desarrollará entre mayo y verano, con finalización prevista entre julio y principios de agosto, o antes si se alcanza el importe máximo.
Este movimiento encaja perfectamente con el momento del sector. La banca está generando mucho capital gracias a los tipos de interés, y entidades como BBVA están optando por combinar dividendos con recompras masivas.
BBVA lanza un mensaje claro al mercado: confianza en su negocio, capacidad de generar caja y compromiso directo con el accionista, en una fase donde la banca europea está en modo retorno de capital.

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