BBVA sale al mercado verde con un bono a cinco años

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BBVA vuelve a apoyarse en los mercados de capitales para impulsar su estrategia de financiación sostenible. La entidad ha lanzado una nueva emisión de bonos verdes senior preferentes con vencimiento a cinco años. Una operación con la que busca captar recursos entre los inversores interesados en proyectos vinculados a criterios medioambientales y sostenibles.

El bono tendrá vencimiento el 30 de junio de 2031 y contará con un cupón anual. Según ha comunicado la entidad, el precio inicial de la emisión se ha situado en el entorno del mid swap más entre 95 y 100 puntos básicos. Un rango que servirá de referencia para determinar las condiciones definitivas de la colocación.

Estrategia de financiación en BBVA

La operación se enmarca dentro de la estrategia de financiación sostenible que BBVA viene desarrollando durante los últimos años y que ha convertido al banco en uno de los actores más activos del sector financiero europeo en este ámbito. A través de este tipo de emisiones, las entidades obtienen recursos destinados a financiar proyectos relacionados con energías renovables. Eficiencia energética, movilidad sostenible o iniciativas con impacto ambiental positivo.

El creciente interés de los inversores por los activos sostenibles continúa impulsando el mercado de deuda verde a nivel global. Fondos de inversión, aseguradoras y grandes gestoras internacionales buscan cada vez más productos financieros alineados con criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza), lo que ha convertido este segmento en una de las áreas con mayor crecimiento dentro de los mercados de renta fija.

BBVA coordinador global

BBVA actúa como coordinador global de la operación junto a algunas de las principales entidades financieras internacionales. Entre ellas Crédit Agricole, Deutsche Bank, HSBC y Lloyds, que participan como colocadores del bono.

Con esta nueva emisión, el banco refuerza su compromiso con la financiación sostenible y continúa utilizando los mercados para canalizar recursos hacia proyectos vinculados a la transición energética. Una estrategia que no solo responde a los objetivos climáticos globales, sino también a una creciente demanda de los inversores por activos con impacto positivo y rentabilidad a largo plazo.

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