El Banco Europeo de Inversiones (BEI) y Banca March vuelven a unir fuerzas para mejorar el acceso al crédito de las empresas españolas. Las dos entidades han firmado un acuerdo de garantías por 140 millones de euros, con el que la entidad financiera podrá movilizar una línea de financiación de hasta 280 millones.
En la práctica, la garantía aportada por el BEI permite ampliar la capacidad de Banca March para conceder nuevos préstamos. El respaldo de la institución europea reduce parte del riesgo asumido por el banco y facilita que el volumen final de financiación disponible alcance el doble del importe garantizado.
Los recursos estarán destinados a pymes y empresas de mediana dimensión, conocidas como ‘midcaps’, que podrán utilizarlos tanto para abordar nuevas inversiones como para cubrir necesidades relacionadas con su actividad diaria.
Inversión, liquidez y capital circulante
Uno de los principales objetivos de la iniciativa es promover y acelerar la inversión privada. Los préstamos podrán respaldar proyectos empresariales vinculados al crecimiento, la mejora de instalaciones, la adquisición de equipamiento o el desarrollo de nuevas líneas de actividad.
La financiación también podrá dirigirse a necesidades de capital circulante y liquidez. Este tipo de recursos permite a las empresas afrontar los gastos vinculados a su funcionamiento habitual, desde el pago a proveedores hasta la compra de materias primas o la gestión de otros compromisos operativos.
La operación no se limita a financiar grandes proyectos a largo plazo. También busca aportar margen financiero a empresas que necesitan reforzar su tesorería para continuar creciendo, mantener su actividad o responder a momentos de mayor presión sobre los costes.
La colaboración combina el respaldo institucional del BEI con la capacidad de Banca March para seleccionar, analizar y financiar proyectos dentro del mercado español. La entidad será la encargada de canalizar los fondos hacia las compañías que cumplan los requisitos establecidos en el acuerdo.
El 50% irá a regiones de cohesión
El componente territorial tendrá un peso destacado en el reparto de la financiación. Está previsto que al menos el 50% de las inversiones se realice en las denominadas regiones de cohesión, es decir, territorios cuya renta per cápita se encuentra por debajo de la media de la Unión Europea.
La medida busca evitar que el acceso a financiación empresarial se concentre únicamente en las zonas con mayor actividad económica. El objetivo es que una parte significativa de los recursos llegue a compañías situadas en regiones que necesitan acelerar su desarrollo y reforzar su capacidad productiva.
Este enfoque encaja con una de las prioridades estratégicas del Grupo BEI: reducir las diferencias económicas entre territorios y promover una mayor cohesión dentro de la Unión Europea. La financiación empresarial funciona, en este sentido, como una herramienta para impulsar inversión, actividad y empleo en las zonas con menor renta relativa.
Una alianza centrada en el tejido empresarial
La operación forma parte de las actuaciones que el BEI desarrolla para facilitar recursos a las pymes y ‘midcaps’ europeas. La institución comunitaria utiliza acuerdos con entidades financieras para trasladar su capacidad de financiación a empresas que, por su tamaño, no suelen acceder directamente a sus programas.
Por su parte, Banca March aporta su red, su conocimiento del mercado y su capacidad para conceder y gestionar los préstamos. La entidad mantiene así su apuesta por la financiación empresarial y por un segmento que considera estratégico dentro de su actividad.
Ambas instituciones sitúan el crecimiento, la competitividad y la generación de empleo como los tres ejes principales de la colaboración. El acceso a crédito permitirá a las compañías beneficiarias disponer de más recursos para invertir, atender sus necesidades financieras y reforzar su posición dentro de sus respectivos mercados.
Con esta nueva alianza, el BEI y Banca March ponen sobre la mesa 280 millones de euros para empresas españolas, con especial atención a los territorios con menor renta. Una inyección dirigida a facilitar que pymes y compañías medianas puedan continuar avanzando sin que la falta de financiación frene sus planes de inversión.

















