La Caixa Popular cerró 2025 con un beneficio neto de 42 millones de euros, lo que supone un incremento del 36% respecto al año anterior, consolidando la evolución positiva de la entidad en un entorno financiero exigente.
El crecimiento se refleja también en el volumen de depósitos, que alcanzó los 4.034 millones de euros, un 23% más que en 2024, señalando la confianza de clientes y empresas en el modelo de banca cooperativa. Paralelamente, la financiación a empresas, cooperativas, negocios y familias valencianas se situó en 2.351 millones, un 12% más interanual, reforzando el compromiso histórico de la entidad con la economía real.
Caixa Popular destina 20 millones de euros
Desde el punto de vista de la solvencia y la gestión del riesgo, Caixa Popular destinó 20,1 millones de euros al fondo de insolvencias, con una cobertura total de morosidad del 174,28% y un ratio de mora del 2,46%, por debajo de la media del sector. El margen de intereses se situó en 96 millones (-4% respecto a 2024), mientras que el margen brutoalcanzó los 132 millones, manteniéndose estable. El ratio de eficiencia se situó en el 43%, reflejando un control eficiente de los costes.
La entidad cuenta con más de 246.300 clientes, de los cuales el 80% usa Ruralvía, su plataforma digital respaldada por el grupo Caja Rural. La plantilla asciende a 447 personas, de las cuales el 82% son socias de trabajo, reforzando el modelo cooperativo basado en la participación y el compromiso.
Además, Caixa Popular destinó 3,5 millones de euros a iniciativas sociales, colaborando con más de 2.200 proyectos de unas 1.500 entidades en la Comunidad Valenciana. La inversión se enfocó en empoderamiento femenino, inclusión de personas con diversidad funcional, apoyo a pymes y comercios, medio ambiente, deporte y cultura. Destaca también su ayuda a municipios afectados por la Dana, junto a Cáritas, Cruz Roja y la Fundació Horta Sud, impulsando proyectos de reactivación social y económica.
Con estos resultados, Caixa Popular refuerza su solidez financiera y su modelo de banca cooperativa, demostrando que la rentabilidad puede ir de la mano del impacto social y el desarrollo sostenible en la Comunidad Valenciana.

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