CaixaBank ha elevado por encima de los 30.000 millones de euros su cartera de activos que cumplen los requisitos para respaldar emisiones de bonos verdes y sociales. La cifra representa un incremento del 29,5% respecto al ejercicio anterior y refuerza la capacidad de la entidad para captar financiación en los mercados con criterios ambientales y sociales.
Este volumen no corresponde al dinero emitido directamente mediante bonos, sino al conjunto de préstamos y financiaciones que CaixaBank ha identificado como elegibles. Estos activos funcionan como respaldo para los títulos sostenibles colocados por el banco entre los inversores.
Activos para respaldar nuevas emisiones
Los bonos verdes y sociales permiten obtener recursos de inversores y destinarlos a actividades con un impacto ambiental o social definido. Para emitir estos instrumentos, las entidades necesitan contar con una cartera suficiente de operaciones que cumplan los criterios recogidos en sus marcos de financiación sostenible.
En el caso de CaixaBank, los activos elegibles incluyen préstamos destinados a proyectos de energías renovables, edificios eficientes, transporte limpio o gestión del agua. La parte social incorpora financiación relacionada con la creación de empleo, el acceso a servicios esenciales, la vivienda asequible y la inclusión financiera.
El crecimiento del 29,5% eleva la base disponible para respaldar futuras emisiones, aunque no significa que CaixaBank haya colocado bonos por todo ese importe. La cartera elegible y el volumen de deuda sostenible emitida son dos magnitudes distintas: la primera identifica las operaciones que cumplen los criterios y la segunda refleja el dinero captado realmente en el mercado.
Energías renovables y edificios eficientes
Dentro de la cartera verde, uno de los principales bloques corresponde a la financiación de proyectos de energía renovable. En el ejercicio anterior, CaixaBank ya había identificado 7.400 millones de euros vinculados a este ámbito.
También destacaban cerca de 4.990 millones en activos inmobiliarios con certificaciones de eficiencia energética, alrededor de 1.250 millones en transporte limpio y 450 millones destinados a infraestructuras relacionadas con el agua.
La nueva cifra agregada muestra que la base de operaciones sostenibles ha seguido aumentando desde entonces. Los préstamos verdes pueden financiar tanto la construcción de instalaciones renovables como la adquisición y rehabilitación de edificios, la movilidad con bajas emisiones o proyectos que mejoren la utilización de recursos naturales.
CaixaBank agrupa estas actividades bajo diferentes Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, entre ellos los vinculados al agua limpia, la energía no contaminante, las infraestructuras, las ciudades sostenibles y la producción responsable.
Financiación con impacto social
La cartera social reúne operaciones dirigidas a colectivos y actividades que cumplen los criterios establecidos en el marco de bonos de la entidad. A cierre de 2024, CaixaBank había identificado 9.700 millones de euros en activos sociales elegibles, repartidos entre 564.776 préstamos. El mayor volumen estaba relacionado con iniciativas de creación de empleo y con la financiación concedida a pymes y microempresas.
Otra parte correspondía al acceso a servicios esenciales como la sanidad, la educación y la formación profesional. También se incluían proyectos de vivienda asequible, préstamos a mujeres empresarias y operaciones destinadas a colectivos vulnerables.
MicroBank, el banco social de CaixaBank, desempeña un papel relevante dentro de esta cartera mediante la concesión de microcréditos a familias, autónomos y pequeños negocios. Estas operaciones permiten financiar necesidades básicas, estudios o iniciativas empresariales de personas con dificultades para acceder a los canales tradicionales.
CaixaBank y una trayectoria iniciada en 2019
CaixaBank publicó su primer marco de emisión de bonos ligados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible en agosto de 2019. Ese mismo año se convirtió en el primer banco español en emitir un bono social vinculado a los ODS de Naciones Unidas.
La entidad entró en el mercado de bonos verdes en 2020. Desde entonces ha acudido de manera recurrente a los mercados mediante diferentes formatos de deuda sostenible. En 2025 realizó su novena emisión verde, por un importe de 1.000 millones de euros. Con esta operación, el volumen histórico colocado mediante bonos verdes alcanzó los 8.150 millones de euros.
Los fondos captados mediante estas emisiones se asignan a activos incluidos en la cartera elegible. Posteriormente, CaixaBank publica informes para explicar su utilización y medir sus efectos ambientales o sociales.
El objetivo de movilizar 100.000 millones
La actividad forma parte del Plan de Sostenibilidad 2025-2027 de CaixaBank. La entidad se ha comprometido a movilizar más de 100.000 millones de euros en finanzas sostenibles durante ese periodo, incluyendo financiación a particulares y empresas, colocación de bonos de clientes y activos gestionados mediante productos sostenibles.
El avance del 29,5% amplía la capacidad del banco para seguir utilizando los mercados de deuda como vía de financiación ambiental y social. Con una cartera elegible que ya supera los 30.000 millones, CaixaBank gana margen para realizar nuevas emisiones, aunque cada operación dependerá de las decisiones del banco y de las condiciones del mercado.














