CaixaBank continúa avanzando en su política de remuneración al accionista. La entidad ha ejecutado ya el 60% de su programa de recompra de acciones propias, cuyo importe máximo asciende a 500 millones de euros, según la información remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Después de 21 semanas de actividad, el banco ha destinado más de 300 millones de euros a la adquisición de algo más de 24,5 millones de títulos propios. La operación deja todavía alrededor de 200 millones disponibles hasta alcanzar el límite económico fijado.
Solo durante la última semana, CaixaBank compró 620.978 acciones por un importe superior a 8,1 millones de euros. El ritmo ha sido ligeramente mayor que en la semana anterior, cuando adquirió 526.807 títulos y desembolsó cerca de 6,9 millones.
¿Qué consigue CaixaBank con la recompra?
Una recompra permite a una empresa utilizar parte de su capital para adquirir sus propias acciones. Cuando esos títulos son amortizados, desaparecen de circulación y el capital queda repartido entre un número menor de acciones.
Este mecanismo no supone un pago directo e inmediato al accionista, como ocurre con un dividendo, pero aumenta el peso relativo de quienes conservan sus títulos. Cada acción pasa a representar una participación ligeramente mayor sobre el conjunto del banco.
La operación también puede mejorar determinadas métricas calculadas por acción, siempre que el resto de las variables permanezca estable. Por esta razón, las recompras se han consolidado como una herramienta complementaria a los dividendos dentro de la política de remuneración de las grandes entidades financieras.
En el caso de CaixaBank, el programa se integra en una estrategia de distribución de capital que combina pagos en efectivo y reducción del número de acciones en circulación. El importe máximo de 500 millones de euros no determina de antemano cuántos títulos terminará adquiriendo el banco. Esa cifra dependerá del precio al que se ejecuten las compras durante todo el proceso.
BNP Paribas dirige las operaciones
La gestión del programa está en manos de BNP Paribas, que toma las decisiones sobre el momento en el que se realizan las adquisiciones. Esta separación busca garantizar que las compras se ejecutan de manera independiente y dentro de las normas aplicables al mercado. Las acciones se adquieren en varios centros de negociación: el Mercado Continuo español, DXE Europe, Turquoise Europe y Aquis Exchange.
El banco debe respetar, además, un límite diario. En una sola sesión no puede comprar más del 25% del volumen medio diario negociado en cada mercado. Para calcular ese promedio se toma como referencia la actividad de las jornadas anteriores.
Esta restricción evita que CaixaBank concentre un volumen excesivo de compras en una sesión y reduzca artificialmente la liquidez disponible. También limita la capacidad de la operación para influir de forma desproporcionada sobre la cotización.
Seis meses para completar el programa
El programa cuenta con una duración máxima de seis meses, aunque CaixaBank puede darlo por terminado antes si alcanza el importe de 500 millones o si surge alguna circunstancia que obligue a interrumpirlo.
La ejecución ha avanzado de manera progresiva desde mayo. En la cuarta semana se encontraba en el 11,5%, después de invertir 57,7 millones. A finales de junio había superado el 24%, mientras que en julio rebasó una tercera parte del objetivo. A mediados de agosto alcanzó el 52,5% y la semana pasada comunicó una ejecución ligeramente superior al 58%. Las últimas compras elevan ahora el porcentaje hasta el 60%, con tres quintas partes del importe ya utilizadas.
El programa se desarrolla en un momento de crecimiento del negocio de CaixaBank. El grupo obtuvo un beneficio neto de 3.203 millones de euros durante el primer semestre de 2026, un 8,5% más que en el mismo periodo del año anterior. La entidad alcanzó además los 20,9 millones de clientes en España y Portugal, con más de 693.000 millones de euros en activos y una red superior a las 4.500 oficinas.
Dividendos y recompra, dos vías complementarias
CaixaBank mantiene para 2026 una política de dividendos en efectivo equivalente a entre el 50% y el 60% del beneficio neto consolidado. La recompra se añade a esa distribución ordinaria como una vía complementaria para devolver capital a sus accionistas.
El banco ya cerró 2025 con un beneficio de 5.891 millones de euros y destinó cerca de 3.500 millones al dividendo correspondiente a aquel ejercicio. Con más de 24,5 millones de acciones adquiridas en el programa actual, CaixaBank se aproxima a las dos terceras partes de la operación. El siguiente hito estará en completar los cerca de 200 millones de euros pendientes, siempre dentro de los límites de volumen y del plazo máximo establecido.















