Del caos a la confianza: Morningstar respalda al Barça

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En medio del ruido habitual que rodea al FC Barcelona, fichajes, obras, hay un dato que introduce algo de calma en el relato: Morningstar ha reafirmado la calificación crediticia del club en BBB con tendencia positiva. En términos financieros, no es solo una nota. Es una señal.

La agencia estadounidense respalda su decisión en “el sólido desempeño financiero del FCB en los últimos tres años”, pese a que el club arrastra más de 200 millones de euros en pérdidas acumuladas en las dos últimas temporadas por el deterioro de Barça Studios. Aun así, Morningstar destaca tres pilares: una base de ingresos más robusta, una gestión de costes más eficiente y el buen rendimiento de Barça Licensing & Merchandising.

El foco, inevitablemente, está en el Camp Nou. El regreso al estadio se produjo en noviembre, un año más tarde de lo previsto, y el aforo parcial de 62.000 espectadores no se completará hasta marzo. El lleno total, con 105.000 asientos operativos, no llegará hasta la temporada 2026/2027. Eso significa que la primera campaña completa a pleno rendimiento será la 2027/2028.

Proyectar 1200 millones de euros

Y ahí está la clave del optimismo: el Barça proyecta alcanzar los 1.200 millones de euros en ingresos en ese ejercicio. La cifra no es menor. Supone consolidar al club en la élite europea también en términos económicos. Incluso con los retrasos en las obras, Morningstar considera que el impacto ha sido compensado “en gran medida” gracias a una monetización del estadio superior a la prevista, apoyada en una combinación más eficiente de hospitality, abonos y entradas generales.

Las previsiones también apuntan a un coste salarial controlado en torno al 51% de los ingresos, con un gasto neto en fichajes cercano a los 60 millones anuales. En paralelo, el ebitda —sin contar ventas de jugadores— podría situarse en 100 millones en 2026/2027 y escalar hasta los 150 millones a medio plazo.

Persisten riesgos vinculados a la construcción, sí. Pero el mensaje es claro: el Barça vuelve a ser financiable, predecible y estructuralmente viable. En un club donde casi todo se analiza en términos deportivos, el verdadero partido ahora se juega en la cuenta de resultados. Y, por el momento, lo está ganando.

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