Banco Santander se prepara para sorprender en su próximo Día del Inversor, que se celebrará el 25 de febrero, con una propuesta de retribución al accionista que podría superar los 40.000 millones de euros en dividendos y recompras durante el periodo 2026-2028, según Expansión. Una cifra que duplicaría con creces el reparto realizado entre 2023 y 2025, cuando la entidad destinó 18.600 millones a retribuir a sus accionistas.
Según los análisis de Barclays y UBS, el banco español se encuentra en una fase de exceso de capital, impulsado por la mejora de su rentabilidad y la reducción del consumo de solvencia, además de la venta de Santander Polska. Esta situación permitiría al grupo repartir alrededor del 26% de su capitalización bursátil en el marco del nuevo plan estratégico, equivalente a unos 40.000 millones de euros, una cifra que supone un 75% del beneficio previsto en el horizonte del plan.
Una retribución más ambiciosa que en el pasado
UBS estima que la retribución anual podría situarse en 14.227 millones en 2026, 12.033 millones en 2027 y 12.992 millones en 2028, combinando dividendos ordinarios y extraordinarios. La cifra de 2026 estaría impulsada por la distribución de parte de la ganancia obtenida por la venta de la filial polaca.
El banco suizo considera que Santander puede mantener un payout del 75% de manera consistente, aunque sin fijarlo como compromiso permanente. La estrategia sería mantener un payout oficial del 50%, complementado con pagos extraordinarios cuando exista exceso de capital, para conservar la flexibilidad ante posibles adquisiciones.
Solvencia y crecimiento, compatibles
Los analistas de UBS sostienen que la solvencia del banco no se vería comprometida, y anticipan que el CET1 (capital de máxima calidad) podría superar el 14% en 2026, incluso acercarse al 14,5%, lo que dejaría un margen sólido para repartir capital. En 2028, la entidad podría cerrar el plan con un CET1 del 13,74%, por encima del nivel actual, situado en torno al 13,3%.
Por su parte, Jefferies apuesta por un CET1 del 13,8% en 2028 y un payout más moderado, del 70%, lo que equivaldría a más de 34.000 millones en dividendos y recompras en tres años.
M&A: el único factor que podría frenar la retribución
La banca de inversión no descarta operaciones corporativas en el futuro de Santander, aunque las ve como oportunistas y de tamaño limitado, especialmente en Estados Unidos o en negocios estratégicos. UBS subraya que cualquier adquisición tendría que aportar una rentabilidad superior al 20%, lo que garantizaría que no comprometería la capacidad de retribución.
En este sentido, Barclays apunta que, en ausencia de grandes compras, el banco tiene margen para anunciar una capacidad considerable de retorno de capital, reforzando el atractivo para los inversores.
El mercado exige resultados
La expectativa del mercado es alta: tras el sólido desempeño de las acciones y el aumento de la rentabilidad en los últimos años, los inversores esperan que Santander confirme un crecimiento de beneficios sostenido. La primera prueba llegará con la presentación de los resultados de 2025, el 4 de febrero, donde el consenso de analistas prevé un nuevo récord de 13.581 millones de euros, aunque Jefferies cree que la cifra real podría acercarse a los 14.000 millones.
El desafío para Santander es claro: no defraudar las expectativas y demostrar que puede ofrecer rendimientos y beneficios superiores a los pronósticos del mercado, manteniendo al mismo tiempo una solvencia robusta y la posibilidad de crecer mediante adquisiciones rentables.















