Los inversores arrancan la jornada con algo más de optimismo. El Ibex 35 abrió la sesión de este viernes con una subida del 0,6%, acercándose nuevamente a la barrera psicológica de los 18.400 puntos y situándose en los 18.389,6 enteros durante los primeros compases de negociación.
El buen tono del mercado llega acompañado de una noticia que los inversores llevaban días esperando: la relajación del precio del petróleo. El barril de crudo retrocede hasta el entorno de los 93 dólares, alejándose de los máximos recientes provocados por la tensión geopolítica en Oriente Próximo y reduciendo parte de la presión sobre los mercados internacionales.
Cae el petróleo
La caída del petróleo está siendo interpretada como una señal positiva por los operadores, ya que disminuye el riesgo de que la inflación vuelva a acelerarse con fuerza en los próximos meses. De hecho, durante las últimas semanas, el encarecimiento de la energía se había convertido en uno de los principales focos de preocupación para bancos centrales, empresas e inversores.
En el mercado español, prácticamente todos los valores del selectivo comenzaron la sesión en positivo, reflejando un sentimiento comprador bastante generalizado. Los sectores financiero, industrial y energético volvieron a concentrar buena parte de la atención de los inversores, en una jornada marcada también por las referencias macroeconómicas y la evolución de los precios energéticos.
El comportamiento del Ibex confirma además el buen momento que atraviesa la Bolsa española durante este año. El índice continúa moviéndose cerca de máximos históricos recientes gracias al apoyo de los bancos, los sólidos resultados empresariales y una economía que, pese al contexto internacional, sigue mostrando una mayor resistencia que otros mercados europeos.
Ahora la atención de los inversores estará centrada en comprobar si la caída del petróleo logra consolidarse y si la tensión geopolítica sigue moderándose. Porque, más allá de los movimientos diarios del mercado, el precio de la energía sigue siendo uno de los factores que más pueden condicionar la evolución de las bolsas durante los próximos meses.