Semana decisiva para el desenlace de la opa hostil del BBVA sobre Banco Sabadell, con la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en el centro de la atención del mercado. El supervisor bursátil deberá pronunciarse este viernes 17 de octubre sobre el resultado de la operación y, especialmente, sobre el precio que tendría una eventual segunda oferta si el BBVA no logra superar el umbral del 50% de aceptación, pero alcanza al menos el 30% del capital.
El escenario es complejo. La ley de opas deja margen a distintas interpretaciones sobre cómo fijar el precio en metálico de una segunda oferta, y fuentes del sector reconocen que la CNMV estudia varias fórmulas posibles. En todo caso, la normativa impide que el nuevo precio sea inferior al establecido en la primera opa, que el BBVA lanzó el pasado mayo.
El contexto bursátil no juega a favor del banco presidido por Carlos Torres Vila. La acción del Sabadell ha repuntado con fuerza tras el cierre del plazo de aceptación de la opa, reduciendo la brecha de valoración respecto a la oferta del BBVA y encareciendo una eventual segunda operación. El mercado interpreta este movimiento como una señal de expectativas al alza entre los inversores, que podrían anticipar un mejor precio si el regulador exige una revisión.
Tensión permanente
Mientras tanto, en el seno de ambos bancos la tensión continúa. El presidente del Sabadell, Josep Oliu, y su consejero delegado, César González-Bueno, han insistido en que la oferta del BBVA infravalora el potencial del banco catalán, mientras que desde la entidad vasca se sostiene que el canje propuesto es “razonable y atractivo”.
El resultado final de la operación podría conocerse horas después de la resolución de la CNMV, dado que el BBVA deberá decidir rápidamente si mantiene su estrategia o replantea los términos de la opa.
La incertidumbre sobre el desenlace, unida al repunte de la acción del Sabadell, ha generado un clima de volatilidad en el sector bancario español. Analistas consultados señalan que si la CNMV exige un precio más alto, el BBVA podría reconsiderar la viabilidad de una segunda opa, dado el incremento de costes que supondría.
A tres días de conocer el veredicto del supervisor, los inversores permanecen atentos a los movimientos en Bolsa y a las señales que puedan anticipar si la fusión entre ambos bancos se mantiene en el horizonte o si el BBVA se repliega temporalmente tras uno de los intentos de adquisición más polémicos de la banca española reciente.

Getty