El salto de escala que cambia el guion en Squirrel Media

Squirrel MediaSquirrel Media

Hay crecimientos que suman y otros que reordenan el mapa competitivo. En 2025, Squirrel Media protagonizó el segundo tipo. La compañía cerró el ejercicio con un beneficio neto atribuido de 6,06 millones de euros, más del doble que el año anterior, una señal clara de tracción operativa tras las operaciones corporativas ejecutadas en los dos últimos ejercicios. El salto no es solo de resultado: es de ambición y posicionamiento.

La foto de ingresos explica buena parte del giro. La facturación alcanzó los 243,52 millones de euros, un 68,5% más interanual, un ritmo poco habitual en un mercado donde el crecimiento orgánico suele ser incremental. Este avance se apoyó en una combinación de integración de activos, mayor escala comercial y ampliación del perímetro de negocio. A nivel operativo, la mejora también se deja ver en los márgenes: el Ebit creció un 27,2%, hasta 15,74 millones, y el Ebitda avanzó un 31,6%, hasta 26,05 millones, confirmando que el crecimiento no ha sido puramente volumétrico, sino acompañado de eficiencia.

Las operaciones corporativas de 2024 y 2025

El mensaje de la dirección es explícito: las operaciones corporativas de 2024 y 2025 están entregando el valor prometido. En un contexto de mercado más selectivo con las integraciones, convertir adquisiciones en rentabilidad real es el verdadero test. Y aquí, 2025 actúa como año de validación de una estrategia que busca construir un grupo de medios con músculo multinacional.

La hoja de ruta para 2026 sube un escalón la ambición. La compañía se ha fijado el objetivo de entrar en el ‘Top 5’ de agencias multinacionales de medios en España, con una inversión gestionada superior a 300 millones de euros. A nivel de contenido, el plan pasa por duplicar prácticamente los estrenos, hasta 53 en el año, y por acelerar un crecimiento tanto orgánico como inorgánico. En paralelo, la creación de Squirrel Studios y Squirrel Influencers apunta a capturar más valor en la cadena de producción y distribución, reforzando la integración vertical del grupo.

El último movimiento es de método. La compañía se encuentra en revisión estratégica de su plan de negocio, con presentación prevista en la Bolsa de Madrid. Más allá del gesto formal, este ejercicio de revisión sugiere voluntad de ordenar el crecimiento tras un periodo de expansión acelerada. El reto es evidente: convertir el salto de escala en una ventaja competitiva sostenible, evitando la dispersión estratégica. Si 2025 fue el año del despegue financiero, 2026 apunta a ser el de la consolidación del nuevo guion.

© Reproducción reservada