Ferrovial simplifica su mapa bursátil. La compañía ha dejado de cotizar este viernes en la Bolsa de Ámsterdam, tres años después de trasladar su sede social a Países Bajos. La exclusión, comunicada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, no supone que la empresa abandone el país ni modifica su condición de sociedad neerlandesa.
El grupo presidido por Rafael del Pino mantendrá sus acciones negociándose en las Bolsas de Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia, así como en el Nasdaq de Estados Unidos. La decisión reduce así de tres a dos los grandes mercados en los que pueden negociarse sus títulos.
La última sesión de Ferrovial en Euronext Ámsterdam se celebró el 10 de septiembre, mientras que la exclusión se ha hecho efectiva este viernes 11. La compañía ya había comunicado la operación a mediados de agosto, por lo que el movimiento se ha ejecutado conforme al calendario anunciado.
Un mercado con muy poca actividad
La razón principal detrás de la salida está en el reducido peso que había adquirido Ámsterdam dentro de la negociación diaria de la empresa. Euronext Ámsterdam apenas concentraba alrededor del 0,15% del volumen medio diario total de acciones de Ferrovial.
Esta cifra contrastaba con la actividad registrada en Estados Unidos y España. Antes de la exclusión, el Nasdaq representaba aproximadamente el 59,21% del volumen medio de negociación, mientras que las Bolsas españolas reunían cerca del 40,63%.
En la práctica, casi todas las operaciones con acciones del grupo ya se realizaban fuera del mercado neerlandés. Estados Unidos había superado incluso a España como principal plaza de negociación, pese a que el debut de Ferrovial en el Nasdaq se produjo hace poco más de dos años.
Mantener una cotización exige cumplir obligaciones administrativas, regulatorias y de comunicación específicas. Cuando el volumen negociado es tan reducido, estos costes pueden dejar de estar justificados. Por ese motivo, Ferrovial ha optado por concentrar su actividad bursátil en los mercados donde existe una mayor liquidez.
La sede se queda en Países Bajos
La salida de Euronext no debe confundirse con un nuevo traslado de sede. Ferrovial continuará siendo una sociedad neerlandesa y seguirá sujeta al marco regulatorio y de gobierno corporativo de Países Bajos.
La compañía trasladó su domicilio social desde España a Países Bajos en 2023 mediante una fusión transfronteriza. El movimiento se realizó con el objetivo de facilitar posteriormente la cotización directa de sus acciones en Estados Unidos, uno de los principales mercados para el negocio del grupo.
La operación generó un intenso debate político y empresarial en España, pero recibió finalmente el respaldo de los accionistas. Tras completar el traslado, Ferrovial comenzó a cotizar en Ámsterdam y mantuvo al mismo tiempo su presencia en las Bolsas españolas.
Un año después, en mayo de 2024, la empresa completó su desembarco en el Nasdaq. Ferrovial se convirtió así en la primera compañía del Ibex 35 en cotizar directamente en el mercado estadounidense con acciones ordinarias, sin recurrir a certificados de depósito u otras fórmulas indirectas.
Una estructura bursátil más sencilla
La empresa defiende que la exclusión está alineada con su estrategia y con los intereses de sus grupos de interés. El objetivo es simplificar la estructura de cotización y mejorar la eficiencia de su perfil bursátil, concentrando las operaciones en las plazas donde existe una demanda real de sus acciones.
Para los accionistas, el cambio no implica la desaparición de los títulos ni una modificación de sus derechos económicos. Las acciones de Ferrovial continúan negociándose tanto en España como en Estados Unidos, los dos mercados que ya agrupaban prácticamente toda su actividad.
Ferrovial cierra así una etapa de tres años en la Bolsa de Ámsterdam. La plaza neerlandesa desempeñó un papel importante durante la reorganización corporativa y el posterior salto al Nasdaq, pero su relevancia fue disminuyendo a medida que crecía la negociación en Nueva York.
La compañía se despide del parqué de Ámsterdam, pero no de Países Bajos. Mantiene allí su sede y su estructura jurídica, mientras concentra su presencia bursátil entre España y Estados Unidos. Una reorganización que confirma dónde se encuentran actualmente sus inversores más activos.















