Hewlett-Packard (HP) cerró su primer trimestre fiscal, finalizado el 31 de enero, con un beneficio de 545 millones de dólares (462,8 millones de euros), lo que supone un retroceso del 3,5% respecto al mismo periodo del año anterior.
La compañía estadounidense logró aumentar sus ingresos un 6,9%, hasta los 14.438 millones de dólares (12.259 millones de euros).
El motor del crecimiento fue, una vez más, la división de sistemas personales, que aportó 10.251 millones de dólares (8.704 millones de euros), un 11,1% más.
En contraste, la división de impresoras y reprografía registró una caída del 2,2%, con ingresos de 4.187 millones de dólares (3.555 millones de euros).
El aumento de la facturación se vio acompañado por un incremento del 8,1% en los costes operativos, que sumaron 13.679 millones de dólares (11.615 millones de euros), incluyendo producción, I+D, ventas y administración.
Las perspectivas de HP
El consejero delegado interino de HP, Bruce Broussard, destacó que “nos complace informar de un sólido primer trimestre, en el que destaca el fuerte crecimiento de los PCs, incluido el impulso continuo de los ordenadores con IA. Nuestros resultados reflejan la solidez de nuestra cartera y la ejecución disciplinada de nuestra estrategia ‘El futuro del trabajo’, incluso en un contexto de dificultades para todo el sector”.
De cara al futuro, HP anticipa que el beneficio por acción diluido del segundo trimestre se situará entre 0,52 dólares (0,44 euros) y 0,58 dólares (0,49 euros).
Para el conjunto del año fiscal, la horquilla se mueve entre 2,47 dólares (2,10 euros) y 2,77 dólares (2,35 euros), aunque se prevé que la cifra final se ubique cerca del extremo inferior.
El desempeño de HP refleja la persistente demanda de ordenadores personales, especialmente aquellos equipados con tecnologías de inteligencia artificial, mientras que la división de impresoras continúa enfrentando retos derivados de la digitalización y el descenso del uso de consumibles.

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