Klarna vuelve a ganar dinero, pero eso no ha sido suficiente para convencer a los inversores. La fintech sueca especializada en pagos aplazados cerró el segundo trimestre de 2026 con un beneficio neto de 9 millones de dólares (unos 7,8 millones de euros), dejando atrás las pérdidas de 53 millones de dólares registradas en el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, la rebaja de sus previsiones de ingresos para el conjunto del ejercicio provocó una dura reacción del mercado, con sus acciones llegando a caer alrededor de un 18% antes de la apertura de Wall Street.
Los números del trimestre muestran, en principio, una evolución positiva. Entre abril y junio, los ingresos de Klarna alcanzaron los 1.042 millones de dólares (unos 900 millones de euros), lo que supone un crecimiento interanual del 27%. El avance confirma el buen ritmo de expansión de una compañía que ha convertido el modelo de ‘buy now, pay later’ (BNPL) en uno de los grandes protagonistas de los nuevos métodos de pago.
¿Crecimiento de Klarna?
El crecimiento, sin embargo, también tiene un precio. Los costes operativos aumentaron un 24%, hasta los 355 millones de dólares, mientras Klarna continúa invirtiendo para ampliar su plataforma, captar usuarios y reforzar su presencia internacional. La clave para la compañía pasa ahora por demostrar que puede mantener ese ritmo de expansión sin volver a entrar en pérdidas.
En el apartado comercial, las cifras muestran el tamaño que ha alcanzado el ecosistema de Klarna. La compañía asegura mantener acuerdos activos con 1,2 millones de comercios y operar actualmente en 16 países. Además, la utilización de sus servicios continúa aumentando entre los consumidores. Según su consejero delegado y cofundador, Sebastian Siemiatkowski, los ingresos generados por cada consumidor activo aumentaron un 24%, mientras que el margen de transacción en dólares avanzó un 42%.
El problema llegó con las perspectivas para el resto del año. Klarna ha rebajado su previsión de ingresos para 2026 y espera ahora alcanzar entre 4.080 y 4.160 millones de dólares, frente a los 4.300 millones que anticipaba anteriormente. Esa reducción ha pesado mucho más entre los inversores que la vuelta a beneficios del segundo trimestre.
Una reacción inmediata
La reacción fue inmediata. Las acciones de Klarna llegaron a desplomarse alrededor de un 18% en las operaciones previas a la apertura de la Bolsa de Nueva York, moviéndose en torno a los 16 dólares por título, frente a los 19,51 dólares con los que habían cerrado la sesión anterior.
El castigo refleja una realidad habitual entre las compañías tecnológicas con altas expectativas de crecimiento: no basta con mejorar los resultados actuales si las previsiones futuras pierden fuerza. En el caso de Klarna, el mercado está mirando especialmente su capacidad para combinar crecimiento, rentabilidad y control del riesgo en un negocio de financiación al consumo que continúa expandiéndose rápidamente.
De hecho, el segmento de las compras aplazadas mantiene un importante dinamismo. En España, la demanda de crédito vinculada al modelo BNPL se situó durante el segundo trimestre de 2026 un 59% por encima de sus niveles de referencia, según datos de Asnef y Equifax, lo que muestra hasta qué punto este tipo de soluciones está ganando presencia entre los consumidores.
¿Cómo fue el segundo trimestre?
Para Klarna, el desafío será aprovechar ese crecimiento sin perder de vista la rentabilidad. La fintech ha pasado en pocos años de ser uno de los grandes símbolos del dinero barato y las valoraciones tecnológicas disparadas a tener que demostrar que su modelo puede generar beneficios de manera sostenible.
El segundo trimestre deja así una fotografía con dos caras: Klarna vuelve a números verdes y sus ingresos crecen a doble dígito, pero el mercado exige más. La rebaja de las previsiones ha eclipsado la mejora operativa y deja claro que, a partir de ahora, los inversores no solo quieren crecimiento. También quieren visibilidad, disciplina financiera y pruebas de que el negocio puede mantener su expansión sin sacrificar rentabilidad.Klarna vuelve a beneficios, pero decepciona al mercado y se hunde en Bolsa.
















