La industria de las infraestructuras de los mercados financieros encara una década de fuerte transformación. Según el último informe de Oliver Wyman, el sector podría alcanzar unos ingresos de hasta 229.000 millones de dólares en 2030, impulsado por la expansión de la inteligencia artificial, la tokenización de activos y la aparición de nuevos mercados digitales.
El estudio destaca que entre 2020 y 2025 el negocio creció a un ritmo medio del 15% anual, hasta mover cerca de 131.000 millones de dólares. Detrás de este avance se encuentran factores como la mayor volatilidad de los mercados, el crecimiento de la inversión minorista y la necesidad de herramientas cada vez más sofisticadas para gestionar el riesgo financiero.
La IA podría elevar hasta el 12% el ritmo
De cara a los próximos cinco años, Oliver Wyman plantea un escenario base con un crecimiento cercano al 8% anual, aunque la aceleración de tecnologías como la IA podría elevar ese ritmo hasta el 12%, llevando al sector a un nuevo máximo histórico.
Uno de los grandes motores será la tokenización, un proceso que permite representar activos mediante tecnología blockchain. El informe estima que el 35% de los ingresos actuales podría trasladarse a nuevas infraestructuras digitales y que la aparición de nuevos activos negociables generaría 25.000 millones de dólares adicionales en ingresos para la industria.
La inteligencia artificial también promete cambiar las reglas del juego. Según Oliver Wyman, esta tecnología podría reducir los costes operativos en más de un 20%, elevar el margen de rentabilidad del sector y aportar alrededor de 9.000 millones de dólares en nuevos ingresos gracias al lanzamiento de productos y modelos de negocio más avanzados. Al mismo tiempo, advierte de que las empresas que no adapten sus plataformas corren el riesgo de perder competitividad en un mercado que evoluciona a gran velocidad.
El informe también identifica oportunidades en los llamados mercados de predicción, que permiten anticipar la probabilidad de determinados acontecimientos económicos o empresariales. Si logran atraer al inversor institucional, este segmento podría generar entre 13.000 y 19.000 millones de dólares anuales.
Para Oliver Wyman, el crecimiento del sector ya no dependerá únicamente de la evolución de los mercados financieros, sino de la capacidad de las compañías para integrar nuevas tecnologías, innovar y adaptar sus modelos de negocio a un entorno cada vez más digital, automatizado y competitivo.