Revolut quiere convertir el rostro de sus clientes en un nuevo método de pago. El banco digital ha llevado a Reino Unido Revolut Pay with Smile, una función que permite autorizar operaciones mediante reconocimiento facial directamente desde el terminal del comercio, sin necesidad de sacar la tarjeta o abrir la aplicación en el teléfono.
La tecnología se está probando inicialmente en tres cafeterías de la cadena Kiss the Hippo situadas en los barrios londinenses de Bloomsbury, Chelsea y Soho. El proyecto piloto se desarrolla entre el 24 y el 26 de septiembre y está disponible para los clientes de Revolut que decidan activar voluntariamente la función desde la aplicación.
Una vez completado ese paso, el usuario solo tiene que mirar a la cámara del terminal para identificarse y confirmar el pago. El sistema compara la imagen captada durante la compra con la información biométrica vinculada a la verificación de identidad realizada por el cliente al darse de alta en Revolut.
Sin tarjeta, móvil ni cartera
La principal novedad de la solución está en eliminar prácticamente todos los gestos habituales que acompañan a una compra. El cliente no tiene que acercar una tarjeta, introducir un código PIN, enseñar un QR ni utilizar el teléfono. Su rostro actúa como elemento de autenticación y permite procesar la operación en cuestión de segundos.
El servicio funciona a través de Revolut Register, el sistema de punto de venta que la compañía ha desarrollado para negocios de hostelería. Esta plataforma reúne en un mismo dispositivo el cobro, la gestión de las operaciones y la conexión con las cuentas de Revolut Business.
Durante la prueba, quienes paguen mediante reconocimiento facial podrán acceder a una selección especial de productos, con cafés a una libra, y recibirán el triple de RevPoints, los puntos del programa de fidelización del banco.
Para los comercios participantes, las operaciones realizadas con Pay with Smile tendrán una comisión de procesamiento del 0%. La medida busca demostrar que la nueva tecnología no solo puede agilizar el paso por caja, sino también reducir uno de los costes recurrentes de bares, cafeterías y restaurantes.
El coste de cobrar también pesa
Revolut acompaña el lanzamiento con un estudio sobre los problemas que afrontan los pequeños establecimientos británicos al gestionar sus pagos. Según los datos difundidos por la compañía, los negocios independientes gastan una media de 875 libras mensuales en procesamiento e infraestructura de cobro.
La cifra supera las 950 libras al mes en pubs y bares, donde el volumen de operaciones y la necesidad de mantener el servicio durante las horas de mayor actividad incrementan la presión sobre los sistemas de pago.
Los fallos técnicos también tienen un impacto económico. Revolut calcula que las interrupciones en los terminales provocan a los establecimientos unas pérdidas directas de 2.495 libras al año. Más de la mitad de los consumidores británicos asegura haber sufrido retrasos o problemas al pagar debido a la pérdida de conexión a internet de un comercio.
Para reducir ese riesgo, Revolut Register incorpora una eSIM de respaldo. Así, el dispositivo puede conservar la conexión cuando falla la red principal del establecimiento, una característica especialmente relevante durante los momentos de mayor afluencia.
Una prueba limitada, por ahora
Pay with Smile supone un paso más en la expansión de Revolut desde la banca digital hacia la infraestructura de pagos para empresas. El grupo no solo busca gestionar las cuentas de sus clientes, sino también controlar una parte mayor del proceso que se produce entre el consumidor y el comercio.
Por el momento, la experiencia está limitada a tres cafeterías de Londres y Revolut no ha concretado cuándo podría extenderla a otros establecimientos o mercados. El piloto servirá para comprobar si los usuarios están dispuestos a utilizar su rostro como medio de pago y si la rapidez prometida se traduce en una mejora real en caja.















