Banco Sabadell sigue avanzando a buen ritmo en su nuevo programa de recompra de acciones. Apenas cuatro semanas después de ponerlo en marcha, la entidad ya ha ejecutado el 31,33% de los 331 millones de euros previstos, después de invertir más de 103,69 millones de euros en adquirir títulos propios que posteriormente serán amortizados para reducir capital.
El banco ha comprado hasta el momento 29,84 millones de acciones, una cifra que continúa creciendo semana tras semana y que refleja la apuesta de Sabadell por utilizar parte del capital generado por su negocio para reforzar la remuneración de sus accionistas.
El programa comenzó el pasado 27 de julio y podrá mantenerse activo, como máximo, hasta el 31 de diciembre de 2026, aunque terminará antes si el banco alcanza los 331 millones de euros previstos o compra el número máximo de títulos autorizado.
Casi 25 millones gastados en una semana
Solo entre el 17 y el 21 de agosto, Sabadell adquirió 6,76 millones de acciones a un precio medio de aproximadamente 3,65 euros por título. La operación supuso un desembolso semanal superior a los 24,67 millones de euros, elevando el importe acumulado desde el inicio del programa hasta esos 103,69 millones.
Al finalizar la tercera semana, el banco había ejecutado el 23,77% del programa, con casi 23 millones de acciones adquiridas por más de 78,6 millones de euros. En solo cinco sesiones adicionales, Sabadell ha aumentado el porcentaje ejecutado en más de 7,5 puntos porcentuales.
Si se compara con las primeras semanas, el avance también resulta significativo. A cierre del 7 de agosto, la entidad había destinado 49,27 millones de euros, equivalentes al 14,88% del programa, y acumulaba 14,63 millones de acciones.
En poco más de dos semanas, por tanto, Sabadell ha duplicado prácticamente tanto el dinero invertido como el número de títulos adquiridos.
¿Qué hará Sabadell con las acciones?
Todas las acciones adquiridas mediante el programa serán mantenidas temporalmente en autocartera para después amortizarlas mediante una reducción de capital. La lógica es similar a la que están siguiendo otros grandes bancos españoles. Al retirar títulos de circulación, disminuye el número total de acciones entre las que se distribuyen los beneficios futuros.
Eso significa que, si las ganancias se mantienen, el beneficio por acción puede aumentar y cada accionista que conserva sus títulos pasa a representar una participación ligeramente superior en el banco.
Las recompras se han convertido así en uno de los principales complementos al dividendo dentro de las políticas de remuneración del sector financiero.
Sabadell encadena una recompra tras otra
Sabadell ha utilizado con intensidad esta herramienta durante 2026. En mayo, la entidad terminó otro programa de recompra de 435 millones de euros, con el que adquirió títulos equivalentes aproximadamente al 2,7% de su capital social.
Posteriormente puso en marcha nuevas operaciones de recompra y amortización, dentro de una estrategia destinada a distribuir el exceso de capital y aumentar la rentabilidad para los accionistas.
De hecho, según la información comunicada por la propia entidad a comienzos de agosto, tras las compras ejecutadas hasta el día 7, Sabadell ya había recomprado durante 2026 acciones equivalentes aproximadamente al 5,37% del capital social que tenía al comienzo del ejercicio.
103,7 millones en cuatro semanas
El avance del nuevo programa deja tres cifras que resumen bastante bien el ritmo de Sabadell: 29,84 millones de acciones adquiridas, 103,69 millones de euros desembolsados y un 31,33% ejecutado en apenas cuatro semanas.
Por delante quedan más de 227 millones de euros y algo más de cuatro meses hasta la fecha límite inicialmente establecida para terminar las operaciones.
La entidad puede acelerar, moderar o incluso finalizar anticipadamente el programa dependiendo de las condiciones del mercado, pero el ritmo de las primeras semanas deja claro que la recompra está avanzando con rapidez.
Sabadell ya ha gastado casi uno de cada tres euros previstos en su nuevo plan y continúa retirando millones de acciones del mercado. En un ejercicio en el que la banca española sigue generando importantes niveles de capital, la entidad vuelve a apostar por una fórmula cada vez más habitual en el sector: reducir el número de títulos en circulación para que quienes siguen siendo accionistas tengan una porción mayor del banco.















