Santander arranca 2026 con un mensaje claro al mercado: crecimiento sostenido y ambición reforzada. Así lo trasladará su presidenta, Ana Botín, en la Junta General de Accionistas, donde pondrá en valor un inicio de año marcado por más clientes, más ingresos y una mejora de la eficiencia, manteniendo además una calidad crediticia estable.
El banco no solo confirma tendencias, también objetivos. Para 2026, Santander mantiene su hoja de ruta: crecimiento de ingresos a ritmo de dígito medio, reducción de costes en términos constantes y aumento del beneficio respecto a los 14.101 millones de euros de 2025. Todo ello con una ratio de capital CET1 prevista entre el 12,8% y el 13%, reforzando su posición de solvencia.
Santander eleva el listón y fija superar los 20.000 millones
Pero el verdadero mensaje está en el medio plazo. Santander eleva el listón y fija como meta para 2028 superar los 20.000 millones de euros de beneficio, alcanzar una rentabilidad (RoTE) por encima del 20% y superar los 210 millones de clientes. Es decir, no solo crecer, sino hacerlo con mayor rentabilidad y escala global.
Uno de los pilares clave de esta estrategia es la diversificación geográfica y de negocio, que Botín ha definido como una “ventaja diferencial” en un entorno global cada vez más volátil. La presencia equilibrada del banco en distintos mercados permite reducir la volatilidad y hacer más predecibles los resultados, algo especialmente valioso en un contexto de incertidumbre macroeconómica.
En paralelo, Santander sigue moviendo ficha en operaciones corporativas. La junta aprobará la ampliación de capital para adquirir Webster en Estados Unidos, reforzando su posicionamiento en un mercado clave. Esta operación se suma a la compra de TSB en Reino Unido y responde a una lógica clara: crecer donde hay oportunidad y generar sinergias a largo plazo, combinando financiación al consumo con banca comercial.
Además, el banco mantiene su compromiso con el accionista. Se someterá a aprobación un dividendo final de 12,5 céntimos por acción, elevando el total de 2025 a 24 céntimos, un incremento superior al 14%. A esto se suma la política de recompras, consolidando un enfoque de remuneración atractiva y sostenida.
En cuanto al arranque de 2026, las previsiones son positivas: crecimiento de ingresos, reducción de costes y mejora de la eficiencia en torno a 250 puntos básicos, junto a una generación sólida de capital. Todo apunta a que el banco sigue ejecutando con disciplina.

Ana Botín