Santander bate récords impulsado por su desinversión en Polonia

Ana BotínAna Botín

El Banco Santander ha protagonizado la jornada económica tras anunciar un fuerte incremento de resultados en el primer trimestre. La entidad logró un beneficio de 5.422 millones de euros, lo que supone un aumento del 60%, impulsado principalmente por la venta parcial de su filial en Polonia.

La operación, cerrada con el grupo Ertse Bank, consistió en la desinversión del 49% del negocio polaco, generando una plusvalía cercana a los 1.900 millones de euros. Este movimiento estratégico ha permitido al banco reforzar su capital y mejorar su posición en mercados clave.

Sin embargo, si se excluyen estos ingresos extraordinarios, el beneficio ordinario se sitúa en 3.560 millones, lo que representa un crecimiento más moderado pero sólido del 12%, o del 14% si se descuenta el impacto de las divisas. Este dato refleja la fortaleza estructural del negocio bancario más allá de operaciones puntuales.

La presidenta de la entidad, Ana Botín, ya había anticipado en presentaciones recientes una estrategia centrada en la rentabilidad y la optimización del capital, en línea con el nuevo plan estratégico 2026-2028.

En términos de solvencia, el banco elevó su ratio de capital hasta el 14,4%, aunque aún no incorpora el impacto de adquisiciones recientes como TSB y Webster. Además, la entidad ha realizado provisiones por valor de 207 millones de euros relacionadas con el conocido “caso de los coches”.

Este resultado sitúa al banco en máximos históricos para un primer trimestre y refuerza su posición dentro del sector financiero europeo, en un contexto donde la banca vuelve a liderar los avances en el Ibex 35.

Impacto a largo plazo

El impacto de esta operación no será puntual, ya que el grupo prevé destinar las plusvalías a reforzar su crecimiento en mercados clave como Estados Unidos y Reino Unido. En concreto, financiará cerca de 1.370 millones de euros en costes asociados a la integración de Webster Bank y TSB Bank, esta última ya con todas las autorizaciones regulatorias necesarias y a punto de completarse, mientras que la operación en EE.UU. se prevé cerrar en el tercer trimestre del año.

Más allá del efecto extraordinario, el banco mantiene una evolución operativa positiva, con un aumento del 4% en los ingresos y una reducción del 3% en los costes, impulsada por su estrategia de plataformas globales. Este enfoque, enmarcado en su programa de transformación, está permitiendo mejorar el apalancamiento operativo de forma sostenida.

Además, la entidad continúa reforzando su base de negocio con la incorporación de ocho millones de nuevos clientes en el último año, consolidando su diversificación geográfica como uno de sus principales activos. En este contexto, la presidenta, Ana Botín, ha subrayado la solidez del modelo pese al entorno internacional adverso, marcado por tensiones geopolíticas como la guerra en Irán.

La ejecutiva ha reiterado los objetivos del banco para 2026, destacando que la combinación de diversificación, disciplina en la gestión del riesgo y eficiencia operativa permitirá mantener un crecimiento rentable y sostenido en un escenario de mayor incertidumbre global.

© Reproducción reservada