Santander ha completado la adquisición de Webster Financial por 12.200 millones de dólares, en la mayor compra de un banco estadounidense por un grupo europeo, como ha adelantado Financial Times. La operación, conocida como “Project Wren”, fortalece la presencia de la entidad en EE. UU. y Reino Unido, mercados donde históricamente tenía menor escala.
Con esta compra, Santander incorpora un banco minorista y de consumo con 84.000 millones de dólares en activos, 5 millones de clientes y unas 200 sucursales, además de reforzar su negocio comercial en EE. UU., buscando elevar su retorno sobre patrimonio tangible del 10 % actual al 18 % para 2028.
Ana Botín y John Ciulla
El acuerdo se gestó tras un primer encuentro de Ana Botín con John Ciulla, CEO de Webster, en 2023, y se cerró apenas nueve semanas después de iniciar las conversaciones formales. La operación forma parte de la estrategia de expansión de Santander en banca corporativa e inversión en EE. UU., que representa cerca de una quinta parte de los ingresos de esta unidad.
Santander busca, además, consolidar su red en el noreste de EE. UU., diversificar su balance y mejorar la estructura de depósitos, lo que permitirá crecimiento orgánico y posibles eficiencias mediante la consolidación de sucursales y operaciones internas.
Aunque algunos analistas advierten sobre el riesgo de “expansión imperial”, la operación se beneficia de un precio de la acción que ha subido un 140 % desde comienzos de 2025 y del beneficio de 6.800 millones de euros por la venta del negocio polaco.
Con esta adquisición, Santander se convierte en uno de los diez mayores bancos minoristas y comerciales de EE. UU. por activos y en el banco más valioso de la eurozona, con una capitalización de mercado de 158.000 millones de euros. La entidad no prevé nuevas adquisiciones durante al menos tres años.

Santander Tower en Miami