Banco Santander comienza la semana con una valoración favorable por parte de Morningstar DBRS. La firma de calificación ha decidido mantener en ‘A (alto)’ su nota como emisor a largo plazo, un nivel que refleja una elevada capacidad para cumplir con sus compromisos financieros.
La principal novedad se encuentra en la perspectiva, que pasa de ‘estable’ a ‘positiva’. Aunque este movimiento no supone una mejora inmediata del rating, sí refleja una visión más favorable sobre la evolución del perfil crediticio de la entidad.
En términos prácticos, las calificaciones de estas agencias sirven para medir el riesgo que asumen los inversores al prestar dinero a una compañía o comprar su deuda. Una valoración elevada suele facilitar el acceso a los mercados y puede contribuir a que una entidad se financie en condiciones más competitivas.
TSB y Webster refuerzan la diversificación
Morningstar DBRS destaca la “sólida y altamente diversificada” franquicia bancaria de Santander, una de las principales fortalezas del grupo. Su presencia en diferentes países y líneas de negocio permite compensar un menor rendimiento en unos mercados con una evolución más favorable en otros.
La agencia considera que esta diversificación se ha reforzado con dos operaciones estratégicas: la adquisición de TSB en Reino Unido y la compra de Webster en Estados Unidos.
La integración de TSB ha permitido a Santander ampliar de forma relevante su base de clientes británicos y ganar tamaño en uno de sus principales mercados europeos. La entidad incorporó por primera vez las cuentas del banco británico en sus resultados del primer semestre de 2026.
Por su parte, Webster refuerza la posición de Santander en Estados Unidos, especialmente en el noreste del país. La operación, completada el pasado mes de agosto, amplía el negocio estadounidense del grupo y complementa sus actividades de financiación al consumo y automóviles. Estas adquisiciones encajan con una estrategia dirigida a ganar escala en mercados maduros y equilibrar todavía más el peso de las economías desarrolladas y emergentes dentro de las cuentas del banco.
Los beneficios respaldan la mejora
Otro de los argumentos utilizados por DBRS es la capacidad de Santander para generar resultados. La agencia define la evolución de sus beneficios como “sólida y al alza”, una tendencia que fortalece su perfil crediticio y facilita la generación interna de capital.
La escala internacional del banco también le permite distribuir sus fuentes de ingresos entre Europa, Norteamérica y Latinoamérica. Esta estructura reduce su dependencia de un único país y aporta resistencia ante posibles cambios económicos o financieros en un mercado concreto.
A ello se suman una amplia base de depósitos, una posición de liquidez sólida y el peso creciente de la tecnología y las plataformas globales en su modelo de negocio. Estos factores permiten a Santander operar con mayor eficiencia y extender productos comunes a distintos mercados.
La valoración actual supone una mejora respecto al análisis de abril de 2025. Entonces, Morningstar DBRS también confirmó la nota de ‘A (alto)’, pero mantuvo una perspectiva estable. El paso a positiva refleja que la agencia aprecia ahora una evolución más favorable de los fundamentales del banco.
La integración, el principal desafío
Pese a la mejora, DBRS señala que Santander todavía se enfrenta a “riesgos de ejecución” relacionados con la integración de TSB y Webster. Incorporar dos entidades de este tamaño implica unificar sistemas, estructuras y procesos, además de conseguir que las operaciones generen las eficiencias previstas.
La agencia también apunta a la volatilidad de los ingresos procedentes de algunos mercados latinoamericanos. Santander mantiene una presencia especialmente relevante en países como Brasil, México, Chile y Argentina, donde los cambios económicos, políticos o monetarios pueden provocar mayores oscilaciones en sus resultados.
Esta exposición aporta crecimiento y diversificación, pero también sitúa el coste de riesgo del grupo por encima del de algunas entidades comparables centradas principalmente en economías desarrolladas.
Qué podría cambiar la perspectiva
Con la perspectiva situada en positiva, Morningstar DBRS considera poco probable una bajada del rating de Santander. Sin embargo, la firma advierte de que podría devolverla a ‘estable’ si se produjera un deterioro significativo de la rentabilidad o de la capitalización del banco.
También influirá la valoración crediticia de España. Un empeoramiento de la perspectiva soberana española podría terminar afectando a la calificación de Santander, pese al carácter internacional de la entidad.
Por ahora, la decisión deja al banco en una posición más favorable ante inversores y mercados. DBRS mantiene su nota, pero el cambio de perspectiva reconoce que Santander llega reforzado por sus beneficios, su diversificación geográfica y su nueva dimensión en Reino Unido y Estados Unidos.

















