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Sector de microcrédito propone topes ‘a la británica’

La Asociación Española de Micropréstamos (Aemip) ha trasladado al Ministerio de Economía, Comercio y Empresa una propuesta para replantear los límites de los microcréditos de alto coste.

La idea está inspirándose en el modelo británico, al considerar que el esquema planteado por el Gobierno podría hacer «inviable el modelo de micropréstamo regulado».

La iniciativa forma parte de las alegaciones presentadas al anteproyecto de ley con el que el Ejecutivo busca transponer las nuevas directivas europeas sobre crédito al consumo.

Desde la patronal valoran positivamente el proceso y destacan que el texto reconozca al sector como «actor profesional a considerar en el sistema financiero».

No obstante, Aemip advierte de los riesgos de una sobrerregulación. Según la asociación, la experiencia en otros países demuestra que «la demanda de financiación de emergencia no desaparece, sino que tiende a desplazarse hacia mercados y operadores no regulados», generando el efecto contrario al deseado: menos protección para el consumidor.

Uno de los puntos clave de las alegaciones es el régimen de límites de costes.

Aunque la patronal comparte la necesidad de «acotar y hacer comprensible» el precio del crédito, alerta de que el diseño actual «podría hacer inviable el modelo de micropréstamo regulado, penalizando al canal formal frente a alternativas informales sin control».

Como alternativa, propone un enfoque similar al británico, con «topes claros y predecibles». El modelo del Reino Unido fija tres límites: un tope diario del 0,8%, un máximo de 15 libras en comisiones por impago y un límite absoluto del 100% del capital como coste total del crédito.

Las regulaciones sobre los microcréditos

Aemip también cuestiona la duración mínima de tres meses prevista en el anteproyecto. Considera que puede «prolongar innecesariamente» la deuda y «encarecer» el préstamo, cuando el uso real es mucho más corto.

«El plazo medio real de uso es de 22 días», señala la asociación, ya que entre el 70% y el 80% de los clientes amortiza de forma anticipada.

En la misma línea, la patronal critica el periodo obligatorio de reflexión previa, que en microcréditos destinados a situaciones urgentes puede resultar «contraproducente» y «frustrar el acceso ágil a financiación regulada».

El perfil del usuario refuerza este argumento. Según un estudio de Fintonic, el 83,2% de quienes contratan microcréditos son jóvenes o personas con capacidad financiera limitada, que recurren a estos productos para cubrir necesidades puntuales de liquidez.

Como resume la fintech: «A mayor edad, mayores niveles de renta», una relación que explica el distinto uso de los productos financieros.

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