El banco andaluz Unicaja ha puesto en marcha un nuevo movimiento estratégico con el que busca reforzar su posición en el negocio del crédito al consumo.
La entidad ha confirmado que negocia con el fondo Värde, propietario de WiZink Bank, una posible alianza o adquisición.
La operación se enmarca en la hoja de ruta definida por la dirección el pasado año. Unicaja quiere aprovechar su exceso de capital para crecer en negocios concretos sin recurrir a grandes fusiones, una línea que ya habían anticipado sus principales ejecutivos tras superar la etapa de inestabilidad derivada de la integración con Liberbank.
En este contexto, Wizink encaja como un activo alineado con ese objetivo. Especializado en financiación al consumo, ha estado durante años en el radar de potenciales compradores.
El objetivo de Unicaja
La entidad busca ganar escala en un segmento clave sin alterar su estructura actual, apostando por operaciones selectivas.
El proceso ya ha activado a varios asesores de primer nivel. Unicaja trabaja con PwC y Uría Menéndez, mientras que la firma controlada por Värde cuenta con UBS.
EY participa en la due diligence, en una operación que, aunque aún en fase preliminar, refleja el interés real de ambas partes.
Sin embargo, el activo no está exento de riesgos. Wizink arrastra un historial reciente marcado por sentencias judiciales sobre sus productos de crédito, además de un entorno regulatorio más exigente.
El endurecimiento normativo sobre los intereses al consumo añade presión a un modelo ya cuestionado, complicando su encaje estratégico.
A ello se suma una situación financiera delicada. La entidad cerró 2025 con pérdidas de 52,5 millones de euros, duplicando los números rojos del año anterior.
La caída de ingresos y el aumento de costes evidencian las dificultades para alcanzar la rentabilidad, fijada en su plan para 2029.
Frente a ello, Unicaja presenta una posición de fortaleza. La entidad elevó su beneficio un 10% en 2025, hasta 632 millones, y cuenta con una ratio de capital CET1 del 16%, muy por encima de sus objetivos. Ese colchón le otorga margen para abordar operaciones corporativas sin tensionar su balance.

GettyImagen