La venta de un paquete de acciones de ACS permitió a Florentino Pérez obtener una plusvalía bruta de 23 millones de euros, tras ejecutar opciones vinculadas al plan de incentivos a largo plazo aprobado por la constructora en 2023.
El presidente de ACS adquirió el pasado 4 de agosto 295.000 acciones a 31,55 euros por título, lo que supuso un desembolso de 9,3 millones de euros. Ese precio estaba fijado en el programa de incentivos.
Dos días después, Pérez vendió el paquete completo a 110,23 euros por acción, el precio de mercado en ese momento. La operación generó unos ingresos de 32,5 millones de euros y, descontado el coste de adquisición, una ganancia bruta cercana a los 23 millones.
¿Por qué esperó Florentino Pérez?
La ejecución de las opciones estaba bloqueada hasta el vencimiento del periodo de exclusión de tres años establecido por el reglamento del plan. Además, su consolidación dependía del cumplimiento de objetivos de gestión entre 2023 y 2025.
Entre las condiciones figuraban superar un ROE del 10% y situarse en el percentil superior del Dow Jones Sustainability Index.
El esquema no obliga a los beneficiarios a conservar las acciones una vez ejercitadas las opciones, por lo que pueden venderlas inmediatamente y materializar la ganancia, una vez descontados impuestos y gastos.
Desde el 30 de junio, Pérez y el director financiero de ACS, Emilio Grande Royo-Villanova, son los únicos directivos que han ejercitado estas opciones. Este último vendió 120.000 títulos por unos 13 millones de euros, con una plusvalía de 9,5 millones.
En paralelo, Pérez ha elevado su participación en ACS del 14,896% al 15,015%, consolidándose como principal accionista.