Fluidra se aproxima a su objetivo de alcanzar una calificación ESG de 80 puntos antes de 2030 tras obtener 79 puntos sobre 100 en la evaluación S&P Global CSA de 2026, dos más que en el ejercicio anterior. La compañía destaca que este resultado la sitúa como líder en el sector de las piscinas.
La multinacional especializada en equipamiento y soluciones conectadas para piscina y wellness registró avances en las áreas de gobernanza y desempeño social, mientras mantuvo estable su valoración medioambiental.
En gobernanza, Fluidra elevó cuatro puntos su puntuación hasta alcanzar los 81 puntos, impulsada por los resultados en transparencia y reporting (100), ética empresarial (98) y gestión de la cadena de suministro (90).
La dimensión social también mejoró cuatro puntos, hasta una nota de 80 sobre 100. En este apartado sobresalen los indicadores de derechos humanos (92), prácticas laborales (85), la máxima puntuación del sector, y gestión del capital humano (78).
¿Cuál es la evaluación en Fluidra?
La compañía obtuvo además la máxima calificación en programas de desarrollo de empleados, un reconocimiento a sus iniciativas internas orientadas a la formación y evolución profesional de su plantilla.
En el ámbito medioambiental, Fluidra mantuvo una puntuación de 75 puntos, el mismo resultado alcanzado en la evaluación anterior. Sus mejores registros corresponden al uso de energía, donde obtuvo la máxima nota (100), seguido de materias primas sostenibles (86) y estrategia climática (83).
“Esta nueva puntuación acerca a la compañía a cumplir su objetivo de alcanzar una calificación de 80 puntos antes de 2030 y la sitúa como líder en el sector de las piscinas”, señaló la empresa.

















