Fluidra ha dado por terminado su programa de recompra de acciones tras alcanzar el importe máximo previsto de 40 millones de euros. La compañía comunicó este viernes la finalización de la operación a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), menos de dos meses después de anunciar su puesta en marcha.
A través del programa, el grupo ha adquirido un total de 2.071.424 acciones propias, representativas de aproximadamente el 1,08% de su capital social. Teniendo en cuenta el importe invertido y el número de títulos comprados, el desembolso medio se sitúa alrededor de los 19,31 euros por acción, aunque la empresa no ha detallado en este anuncio el precio medio definitivo.
El programa se puso en marcha a finales de julio, coincidiendo con la presentación de los resultados correspondientes al primer semestre. Fluidra explicó entonces que la recompra representaba un uso atractivo de sus recursos a los niveles de cotización existentes y que reflejaba la confianza de la dirección en el valor del negocio.
Con la ejecución completa de los 40 millones disponibles, la empresa cierra ahora la operación y avanza hacia su siguiente paso: retirar del mercado las acciones adquiridas.
Más de dos millones de títulos serán amortizados
Fluidra ha indicado que las acciones compradas serán amortizadas no más tarde de la celebración de la próxima junta general ordinaria de accionistas. La amortización supone la eliminación definitiva de esos títulos y, por tanto, una reducción del capital social de la compañía.
A diferencia de otras operaciones en las que las empresas mantienen sus acciones en autocartera para utilizarlas en planes de incentivos, adquisiciones o remuneraciones, Fluidra ha optado por retirarlas. Una vez completado este proceso, se reducirá el número total de títulos en circulación.
La recompra y posterior amortización no modifica por sí sola el valor total de la empresa, pero sí cambia el reparto de su capital. Al existir menos acciones, cada título restante pasa a representar una proporción ligeramente mayor de Fluidra. Este tipo de operación suele utilizarse como una vía adicional de remuneración al accionista, junto con el pago de dividendos.
En el caso de Fluidra, el porcentaje retirado será del 1,08%, una parte limitada pero significativa dentro de la estructura accionarial del grupo. La compañía deberá formalizar la reducción de capital y comunicarla al mercado cuando se produzca la amortización.
Un movimiento respaldado por los resultados
El lanzamiento del programa llegó después de un primer semestre marcado por el crecimiento de la actividad. Fluidra obtuvo un beneficio neto ajustado de 175 millones de euros hasta junio, un 7% más a tipo de cambio constante que en el mismo periodo del ejercicio anterior.
Las ventas alcanzaron los 1.258 millones de euros, con un avance del 5%, mientras que el resultado bruto de explotación ajustado —Ebitda— se situó en 321 millones, un 6% más. La compañía atribuyó este comportamiento al crecimiento de los ingresos, la gestión de los costes y la generación de caja. El negocio aumentó sus ventas en todas las regiones a moneda y perímetro constantes. Europa registró un crecimiento del 5%, Norteamérica avanzó un 4% y el resto de los mercados mejoró un 3%.
La evolución de la caja también permitió reducir ligeramente el nivel de apalancamiento. La ratio de deuda neta sobre Ebitda bajó hasta 2,2 veces, una décima menos que en el periodo anterior. Este contexto proporcionó al grupo margen para combinar su operativa habitual con inversiones, adquisiciones y la recompra de acciones.
Fluidra también ha mantenido activa su estrategia de crecimiento mediante operaciones corporativas. En julio llegó a un acuerdo para adquirir Hydrapro, fabricante francés especializado en tratamiento del agua con una facturación anual cercana a los 30 millones de euros. A esta operación se suma la adquisición de Riaan Pool Group, con unos ingresos anuales aproximados de 10 millones.
Recupera el contrato de liquidez
Junto con el cierre del programa de recompra, Fluidra ha comunicado la reanudación de su contrato de liquidez con Banco Sabadell, suscrito originalmente en marzo de 2020. El acuerdo vuelve a estar operativo desde este viernes.
Este instrumento tiene como finalidad favorecer la liquidez y la regularidad de la negociación de las acciones. Mientras estuvo activo el programa de recompra, el contrato permaneció suspendido para evitar que ambas operativas coincidieran en el mercado.
La reanudación no supone el lanzamiento de una nueva recompra. Su función consiste en facilitar que exista suficiente volumen de compra y venta de títulos, siguiendo las condiciones y límites establecidos para este tipo de contratos.
Fluidra completa así una operación que ha consumido la totalidad de los 40 millones de euros presupuestados. En apenas unas semanas, el grupo ha comprado más de dos millones de acciones y prepara su retirada definitiva, mientras recupera el mecanismo destinado a mantener la liquidez habitual de su cotización.

















