Frasers Group, controlado por el magnate británico Mike Ashley, ha elevado su participación en Hugo Boss hasta el 47,89%, después de que finalizara el pasado 13 de agosto el plazo adicional para aceptar su oferta pública de adquisición (OPA) sobre la firma alemana.
La compañía británica recibió la aceptación de su oferta por parte de 12,15 millones de acciones de Hugo Boss, equivalentes aproximadamente al 17,62% del capital y de los derechos de voto de la compañía. De este modo, Frasers pasó a controlar un total de 33,05 millones de acciones de la firma textil alemana.
Frasers refuerza su posición en Hugo Boss
Frasers Group lanzó el pasado mes de junio una OPA voluntaria a 38 euros por acción para hacerse con los títulos de Hugo Boss que todavía no estaban en su poder. La oferta valoraba en aproximadamente 1.925 millones de euros el paquete accionarial que la compañía británica no controlaba.
Sin embargo, el consejo de administración y el consejo de supervisión de Hugo Boss recomendaron de forma unánime a los accionistas no aceptar la oferta, al considerar que los 38 euros por acción no reflejaban adecuadamente las perspectivas de crecimiento y el potencial de creación de valor de la compañía.
La participación obtenida por Frasers le permite consolidarse como principal accionista de Hugo Boss, aunque todavía no alcanza una mayoría que le otorgue el control absoluto de la firma.
Mike Ashley aumenta su influencia sobre la firma alemana
La operación forma parte de la estrategia de Frasers Group para ampliar su presencia en el segmento de moda premium y lujo. El grupo británico, propietario de cadenas y marcas como Sports Direct, lleva varios años incrementando su participación en Hugo Boss.
Hugo Boss ha reconocido a Frasers como su mayor accionista y ha señalado su disposición a mantener una relación constructiva con el grupo británico. Al mismo tiempo, la compañía alemana mantiene su estrategia de crecimiento rentable hasta 2028 y su actual marco de gobierno corporativo.
Con el cierre del proceso de aceptación, Frasers refuerza considerablemente su capacidad de influencia sobre Hugo Boss, aunque la OPA no ha culminado con la adquisición total de la compañía. La evolución futura de la participación del grupo británico y su relación con la dirección de Hugo Boss serán ahora claves para determinar el rumbo de la firma alemana.