La ofensiva de Frasers Group sobre Hugo Boss da un paso más. El grupo británico controlado por Mike Ashley ha lanzado una oferta para adquirir el 74% del capital que todavía no posee de la firma alemana, una operación valorada en alrededor de 2.000 millones de euros que, de prosperar, le permitiría hacerse con el control total de una de las marcas de moda premium más reconocidas de Europa.
Frasers, propietario de cadenas como House of Fraser y Sports Direct, ya es el principal accionista de Hugo Boss con una participación del 26%.
Ahora propone una oferta en efectivo de 38 euros por acción, lo que supone una prima del 4% respecto al precio de cierre previo al anuncio, reporta Bloomberg.
La propuesta valora a Hugo Boss en 2.700 millones de euros y provocó una reacción inmediata en el mercado. Las acciones de la compañía alemana llegaron a subir hasta un 7% durante la sesión bursátil, alcanzando su nivel intradía más alto desde diciembre.
¿Qué opinan en Hugo Boss de la OPA?
Desde Hugo Boss señalaron que la oferta será analizada en profundidad, mientras que distintos analistas consideran que la prima planteada es limitada para convencer al conjunto de los accionistas.
La oferta también se sitúa por debajo de algunos de los precios a los que el consejero delegado de la compañía, Daniel Grieder, adquirió acciones durante los últimos años.
La operación reforzaría la estrategia de expansión de Frasers en el sector de la moda, donde ya cuenta con una amplia cartera de marcas y participaciones empresariales.
La relación entre ambas compañías no es nueva. Frasers distribuye productos de Hugo Boss desde hace años a través de sus tiendas físicas y plataformas online, y en 2024 Michael Murray, consejero delegado de Frasers y yerno de Mike Ashley, se incorporó al consejo de supervisión de la firma alemana.
El objetivo del plan
La adquisición total permitiría a Frasers tener una influencia directa sobre la estrategia corporativa y la asignación de capital de Hugo Boss.
En los últimos meses ambas compañías han protagonizado tensiones relacionadas con la política de dividendos y la gobernanza del grupo alemán.
El movimiento llega en un momento de transformación para Hugo Boss, que trabaja en reforzar su rentabilidad tras verse afectada por la debilidad de la demanda en China y por un menor desempeño en el negocio de moda femenina.
Bajo el liderazgo de Daniel Grieder, la empresa ha impulsado medidas de control de costes y una reorganización de su oferta comercial.
