GES (Global Energy Services) quiere convertir su unidad de Servicios en uno de los principales motores de crecimiento de la compañía. La empresa prevé elevar un 14% la facturación de esta división durante 2026, hasta alcanzar los 32 millones de euros, y se ha marcado como objetivo duplicar su volumen de negocio en los próximos dos años.
La hoja de ruta combinará el crecimiento orgánico de las actividades actuales con posibles operaciones corporativas. Para explorar estas oportunidades, GES contará con el respaldo del área de Desarrollo Corporativo y Fusiones y Adquisiciones de CL Grupo Industrial, matriz de la compañía desde 2017.
La unidad que protagonizará esta nueva etapa integra los negocios de operación y mantenimiento eólico y fotovoltaico, además de la instalación de aerogeneradores. Un área estratégica en un momento en el que la expansión del parque renovable está ampliando también la demanda de mantenimiento, digitalización y gestión de activos.
Un fichaje para liderar el crecimiento
GES ha reforzado su equipo directivo con la incorporación de Adriano García Piquero como nuevo director ejecutivo de Estrategia y Crecimiento de la unidad de Servicios. El directivo asumirá igualmente un puesto en el comité de dirección de la compañía.
Desde esta posición, García Piquero se encargará de apoyar la estrategia y el desarrollo del negocio, con especial atención a la actividad comercial, la búsqueda de nuevas oportunidades, la expansión internacional y el crecimiento inorgánico. También participará en la evolución de la estructura organizativa para adaptarla al volumen que la empresa espera alcanzar.
El nuevo ejecutivo cuenta con más de 25 años de experiencia en el sector energético. Buena parte de su trayectoria se desarrolló en Ingeteam Service, donde ocupó distintos cargos vinculados a la consolidación de negocios de servicios energéticos.
Tras la compra de Ingeteam Service por parte del grupo británico RES en 2024, García Piquero pasó a ejercer como consejero delegado de RES Energy Global Services. A lo largo de su carrera también ha trabajado en la diversificación hacia tecnologías como la energía eólica, la fotovoltaica, la biomasa, la hidráulica y los sistemas de almacenamiento energético.
España y Latinoamérica, en el radar
El mercado español será uno de los principales focos de la estrategia. GES considera que el fuerte aumento de la cartera de activos renovables durante los últimos años abre una oportunidad relevante para los proveedores encargados de operar, mantener y prolongar la vida útil de estas instalaciones.
No obstante, el plan no se limitará al mercado nacional. La compañía está ampliando sus operaciones en Italia y Portugal y pretende impulsar su presencia en Latinoamérica, especialmente en Chile y México, dos países en los que ya dispone de una estructura operativa consolidada.
Esta presencia previa facilitará el despliegue de nuevas actividades sin tener que comenzar desde cero. La internacionalización permitirá además diversificar los ingresos y aprovechar el crecimiento renovable de distintos mercados, reduciendo la dependencia de la evolución de un único país.
Repuestos, tecnología y mantenimiento predictivo
Otro de los pilares del proyecto será ampliar la propuesta ofrecida a los clientes. GES incorporará la provisión directa de repuestos para el mantenimiento eólico, un movimiento con el que busca ganar capacidad de respuesta y controlar una parte mayor del servicio prestado.
La compañía también reforzará su inversión en I+D+i. Dentro de esta apuesta ya ha modernizado su centro de control de operación y mantenimiento fotovoltaico, desde el que supervisa el funcionamiento de las instalaciones y gestiona posibles incidencias.
A ello se suma el proyecto Ítaca, desarrollado junto con Tecnalia y actualmente en una fase de pruebas avanzada. La iniciativa busca crear modelos predictivos de mantenimiento para plantas fotovoltaicas utilizando herramientas de big data.
El objetivo es anticipar fallos antes de que provoquen paradas, optimizar las intervenciones y mejorar el rendimiento de las instalaciones. En un negocio en el que cada interrupción puede traducirse en energía no producida, la capacidad de adelantarse a los problemas se convierte en una ventaja competitiva.
Una trayectoria de más de tres décadas
GES afronta esta fase de expansión respaldada por más de 30 años de actividad. Durante este tiempo ha instalado más de 30,2 gigavatios eólicos y ha participado en la ingeniería y construcción de más de 18,3 gigavatios entre proyectos eólicos y fotovoltaicos.
La compañía cerró 2025 con una facturación de 172 millones de euros y un resultado bruto de explotación —Ebitda— de 15,32 millones. Esta última cifra representó el mejor resultado porcentual sobre ventas de su historia.
Ahora, el reto será trasladar esa experiencia al crecimiento de una unidad que aspira a ganar tamaño con rapidez. El objetivo de alcanzar 32 millones de euros este año es solamente el primer paso. Con nuevas operaciones, expansión internacional y una apuesta clara por la tecnología, GES quiere duplicar su negocio de Servicios en apenas dos años y reforzar su posición dentro de una industria renovable cada vez más orientada al mantenimiento y la eficiencia.

















