Goldman Sachs Alternatives aportará 145 millones de euros para financiar la construcción de Oakmond, un resort de longevidad y wellness que Ilanga Capital, el vehículo de ‘private equity’ dirigido por Pelayo Cortina Koplowitz, desarrollará en Marbella.
La financiación se articulará mediante un préstamo sénior destinado a cubrir parte del coste de ejecución del complejo, que asciende a unos 260 millones de euros. Ilanga Capital aportará con recursos propios los 115 millones restantes.
Además, Oakmond cuenta con una cartera de activos inmobiliarios singulares, conocidos como ‘trophy assets’, que eleva a más de 400 millones de euros el respaldo en activos y capital de la plataforma.
El proyecto ha completado las etapas de diseño, planificación y obtención de licencias previstas para 2025 y entrará en fase de construcción durante el otoño de 2026. El plazo estimado para ejecutar las obras será de 36 meses.
Con este calendario, la apertura del resort está prevista para el tercer trimestre de 2029. El complejo se levantará sobre una parcela de más de 53.000 metros cuadrados en Marbella.
¿Cuál es la apuesta de Goldman Sachs?
Oakmond contará con un hotel de gran lujo de 140 habitaciones, además de 28 residencias privadas. La propuesta se completará con amplias zonas destinadas a la actividad física y una oferta gastronómica.
La operación de financiación ha sido acordada entre Ilanga Capital y Goldman Sachs Alternatives, dentro de la estructura financiera diseñada para afrontar el desarrollo del complejo.
Para estructurar la deuda, Ilanga Capital ha contado con el asesoramiento de JLL, mientras que el despacho HSFK se ha encargado del asesoramiento legal y Deloitte ha participado como consultor comercial.
El proyecto sitúa su ejecución principal entre 2026 y 2029, con la previsión de que Oakmond abra sus puertas durante el tercer trimestre de ese último año.

















