Grifols logró la autorización de la FDA en Estados Unidos para su prueba de cribado de malaria en donantes de sangre, Procleix Plasmodium.
El sistema, utilizado junto al equipo Procleix Panther, refuerza la estrategia de la compañía en el ámbito del diagnóstico transfusional.
La compañía ha destacado en un comunicado que se trata de “la primera prueba automatizada de amplificación de ácidos nucleicos (NAT) validada específicamente” para el cribado de malaria en bancos de sangre.
La tecnología ya contaba con el marcado CE desde 2022, lo que avalaba su uso en el mercado europeo.
El beneficio para Grifols
La aprobación de la FDA supone ahora la expansión de su utilización en Estados Unidos, en un contexto de creciente demanda global de soluciones más precisas para la seguridad transfusional y de posibles cambios regulatorios en el cribado de donantes.
Hasta la fecha, la detección del riesgo de malaria en donantes se basa principalmente en cuestionarios previos.
Este método permite excluir temporalmente a personas que hayan viajado o residido en zonas endémicas, aunque no identifica infecciones en todos los casos.
Con esta autorización, Grifols apunta a mejorar la precisión del proceso y reducir la dependencia exclusiva de la evaluación basada en historial del donante, incorporando una herramienta tecnológica de diagnóstico directo.
El presidente de Grifols Diagnostics, Antonio Martínez, ha subrayado el impacto del nuevo sistema al señalar que el análisis Procleix Plasmodium “refuerza la capacidad de los bancos de sangre de Estados Unidos para ofrecer transfusiones más seguras”.

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