En un sector donde la escala suele asociarse a multinacionales cotizadas y fondos internacionales, Galletas Gullón vuelve a demostrar que el liderazgo también puede tener raíces locales. La compañía centenaria cerró 2025 con una facturación de 750 millones de euros, un 7,6% más que el año anterior, consolidándose como uno de los principales fabricantes europeos del sector.
Pero el crecimiento no es solo una cuestión de ingresos. En el plano laboral, la galletera alcanzó los 2.300 empleados en 2025, con una fuerte presencia de talento de la región, y proyecta rozar los 3.000 puestos de trabajo en 2030. Un dato que no es menor en un contexto de despoblación rural y concentración industrial en grandes núcleos urbanos. No es casualidad que haya sido reconocida como una de las mejores empresas para trabajar en España.
El modelo Gullón
El modelo Gullón se apoya en cuatro pilares: eficiencia productiva, innovación constante, internacionalización y sostenibilidad. En exportación, el avance es claro: el 45% de la facturación ya procede de mercados internacionales, con presencia en más de 125 países. Oriente Medio, Asia-Pacífico y el norte de África han sido algunos de los destinos con mayor crecimiento, acercando a la compañía a su objetivo de que en 2030 las ventas exteriores superen a las nacionales.
Si algo define a Gullón es su ADN innovador. Fue pionera en lanzar la primera galleta integral en España en 1979, apostar por aceites vegetales en 1986 y acumula tres décadas de experiencia en el segmento sin azúcar. Hoy lidera el sector galletero con un 35% de cuota, el segmento sin azúcar con un 60% y el ecológico/BIO con un 32%.
La inversión tampoco se detiene. En 2026 entrarán en funcionamiento cinco nuevas líneas en la planta VIDA 2, culminando una inversión de 20 millones de euros para ampliar capacidad logística.
La compañía ha reducido un 17% su huella
A nivel ambiental, la compañía ha reducido un 17% su huella de carbono en los últimos tres años y ha logrado posicionarse en el top 10 del ranking MERCO ESG 2025 en alimentación. Además, mantiene un compromiso activo con su entorno, con donaciones de cerca de 19 toneladas de producto a Bancos de Alimentos en 2025.
En Gullón, el crecimiento no parece estar reñido con identidad. Y quizá ahí esté su verdadera ventaja competitiva: pensar en global, producir en local y crecer con propósito.

Juan Miguel Martínez Gabaldón, Lourdes Gullón y David Casañ.