H&M gana 784 millones pese a vender un 4,4% menos

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H&M ha conseguido mejorar su rentabilidad pese a facturar menos. El grupo textil sueco cerró los primeros nueve meses de su ejercicio fiscal con un beneficio neto atribuido de 8.833 millones de coronas suecas, unos 784 millones de euros, lo que supone un crecimiento interanual del 14,6%.

La mejora se produjo mientras los ingresos descendieron un 4,4%, hasta situarse en 161.624 millones de coronas, alrededor de 14.328 millones de euros. En monedas locales, sin embargo, las ventas se mantuvieron en línea con las registradas durante el mismo periodo del ejercicio anterior.

La diferencia entre ambas evoluciones refleja el efecto desfavorable de la apreciación de la corona sueca al convertir a la moneda del grupo los ingresos obtenidos en otros mercados. También muestra el impacto de las medidas aplicadas por H&M para controlar costes, mejorar sus compras y aumentar la eficiencia de sus operaciones.

El margen operativo sube al 8,3%

Los gastos asociados a las ventas se redujeron un 7%, hasta los 74.574 millones de coronas, equivalentes a 6.611 millones de euros. Esta bajada permitió compensar la debilidad de la facturación y elevar el resultado operativo. El beneficio de explotación alcanzó los 13.462 millones de coronas, unos 1.193 millones de euros, un 11,9% más que hace un año. Como resultado, el margen operativo pasó del 7,1% al 8,3%.

El margen bruto también mejoró y se situó en el 53,9%, frente al 52,5% del mismo periodo anterior. La compañía atribuye esta evolución al trabajo desarrollado en compras, control de costes y simplificación de sus operaciones.

H&M redujo un 4% sus gastos comerciales y administrativos durante los nueve meses fiscales. Excluyendo determinados efectos extraordinarios, estos costes se mantuvieron prácticamente estables en monedas locales.

Europa y América reducen sus ingresos

Por mercados, H&M facturó 108.054 millones de coronas en Europa y África, alrededor de 9.579 millones de euros, un 3,3% menos que durante los nueve primeros meses del ejercicio anterior. Las ventas en América alcanzaron los 35.160 millones de coronas, unos 3.117 millones de euros, lo que representa un descenso del 5,7%. En Asia y Oceanía, la facturación retrocedió un 8%, hasta 18.410 millones de coronas, equivalentes a 1.632 millones de euros.

La evolución cambia al eliminar el efecto de las divisas. En monedas locales, el sur de Europa avanzó un 3% durante el periodo, mientras que los países nórdicos crecieron un 2%. La Europa occidental, en cambio, retrocedió un 2%.

El canal digital continúa ganando peso y ya representa algo más del 30% de las ventas totales del grupo. La compañía está reforzando su infraestructura tecnológica para mejorar la planificación de producto, las compras, la distribución del inventario y la personalización de la experiencia online.

Menos tiendas y más control del inventario

H&M terminó agosto con 4.023 establecimientos, 95 menos que un año antes. Durante los primeros nueve meses abrió 59 tiendas y cerró 137, lo que arroja una reducción neta de 78 locales. La mayor parte del ajuste se concentró en Asia, Oceanía y África, donde el grupo redujo su red en 54 establecimientos. La optimización incluye cierres, aperturas en mercados de crecimiento y reformas para conectar mejor las tiendas físicas con los canales digitales.

El inventario ascendió a 39.355 millones de coronas, un 4% más en términos reportados y un 9% más descontando el efecto de las divisas. H&M explica que el aumento procede principalmente de mercancía en tránsito por las alteraciones logísticas y la reorganización de su red europea de almacenes.

Pese a este crecimiento, Ervér considera que la composición del inventario es adecuada para afrontar el otoño. La empresa también está incorporando más inteligencia artificial a su cadena de valor para ajustar las compras y reaccionar con mayor rapidez a la demanda.

H&M sigue expuesta a la incertidumbre geopolítica, los cambios en el comportamiento de los consumidores y los riesgos de ciberseguridad. Sus resultados muestran, de momento, una estrategia clara: proteger la rentabilidad mediante costes más ajustados, menos tiendas y una gestión más precisa del producto, incluso cuando las ventas todavía no terminan de despegar.

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