Un consorcio liderado por Hochtief, filial alemana de ACS, ha reforzado su presencia en Europa Central tras adjudicarse la construcción de la nueva línea D del metro de Praga por un importe total de 1.230 millones de euros.
El proyecto supone uno de los mayores contratos de infraestructura adjudicados recientemente en la capital checa.
La alianza está integrada, además de por Hochtief, por las compañías Subterra y BeMo. En este reparto, la participación de la filial de ACS asciende a aproximadamente 428 millones de euros, lo que equivale a en torno al 35% del valor total del contrato, según ha informado la propia empresa en un comunicado.
“La línea D del metro será fundamental para la movilidad futura de Praga”, ha destacado el consejero delegado de ACS y Hochtief, Juan Santamaría, en referencia a la relevancia estratégica del proyecto para la ciudad.
El contrato de ACS
El contrato contempla la construcción de tres nuevas estaciones de metro y varios tramos de túnel que suman casi seis kilómetros de longitud.
Se trata de una infraestructura clave dentro del plan de modernización del transporte público de Praga, que apuesta por sistemas más automatizados y eficientes.
Las obras comenzarán en las próximas semanas y está previsto que se prolonguen hasta 2032, consolidando un calendario de ejecución a largo plazo propio de este tipo de proyectos urbanos de gran escala.
Esta nueva fase se suma a la primera etapa de la línea D, en la que Hochtief ya participa, y cuya finalización está prevista para 2029.
“Estamos orgullosos de seguir desempeñando nuestro papel en la construcción de la primera línea de metro totalmente automatizada de la ciudad”, añadió Santamaría, subrayando la continuidad de la compañía en el desarrollo del sistema de transporte praguense.

ACS