Iberdrola suma un nuevo espaldarazo de los analistas en un momento especialmente dulce para la energética. HSBC ha situado al grupo presidido por Ignacio Sánchez Galán entre sus valores favoritos del sector europeo y ha elevado su precio objetivo hasta los 23,50 euros por acción, el nivel más alto otorgado hasta ahora por la entidad británica. Desde los 20,07 euros a los que cotizaba este jueves, la valoración implica un potencial alcista cercano al 17%.
La firma mantiene además su recomendación de ‘comprar’ y considera que Iberdrola está especialmente bien colocada para aprovechar tres de las grandes tendencias que están transformando el sector energético: más inversión en redes, electrificación de la economía y un fuerte crecimiento de la demanda eléctrica ligado a los centros de datos y la inteligencia artificial.
De 20 euros a 23,50: HSBC todavía ve recorrido
La valoración llega después de un año positivo para Iberdrola en Bolsa. A las 13.04 horas de este jueves, sus acciones cotizaban en 20,07 euros, con una subida del 0,45% durante la sesión y una revalorización cercana al 9% desde comienzos de 2026. Pese a ese avance, HSBC considera que todavía queda recorrido.
Su precio objetivo de 23,50 euros se encuentra además en la parte más alta de las valoraciones publicadas actualmente por las principales casas de análisis. JB Capital Markets también sitúa su objetivo en 23,50 euros, mientras CaixaBank BPI apunta a 23 euros, Barclays a 22,60 y Morgan Stanley a 22,50 euros.
El consenso, eso sí, es más prudente: el precio objetivo medio se sitúa alrededor de 20,51 euros, por lo que HSBC está claramente entre las firmas más optimistas sobre el futuro bursátil de la energética.
Iberdrola gana 4.340 millones hasta junio
La tesis de crecimiento también está respaldada por las cuentas. Iberdrola obtuvo un beneficio neto de 4.340 millones de euros durante el primer semestre de 2026, un 22% más que en el mismo periodo del año anterior.
Las inversiones realizadas en redes en Reino Unido, Estados Unidos y Brasil han tenido un papel importante en esa mejora, mientras que la compañía también se está beneficiando de una mayor generación energética en España.
Galán mantiene para el conjunto del ejercicio un objetivo de crecimiento superior al 8% en el beneficio neto ajustado, aunque la evolución reciente ha abierto la puerta a nuevas mejoras.
De hecho, HSBC considera que Iberdrola podría terminar revisando al alza sus previsiones de crecimiento a largo plazo si continúa aprovechando el actual ciclo inversor.
La IA también necesita electricidad
Uno de los puntos más interesantes del informe de HSBC está precisamente fuera del negocio energético tradicional. La firma considera que el crecimiento de los centros de datos y la inteligencia artificial está convirtiéndose en una nueva fuente estructural de demanda eléctrica.
Cada nuevo centro de datos necesita cantidades enormes de electricidad y, para conectarlo al sistema, hacen falta nuevas redes, subestaciones y capacidad de generación.
Ahí compañías como Iberdrola pueden terminar siendo beneficiarias indirectas del boom tecnológico. No desarrollan los modelos de IA ni fabrican los chips, pero construyen parte de la infraestructura energética que permite que toda esa capacidad informática funcione.
23,50 euros para una Iberdrola cada vez más grande
El informe de HSBC deja así una tesis bastante clara: Iberdrola tiene exposición a prácticamente todas las grandes tendencias que están impulsando la inversión eléctrica en Europa y Estados Unidos.
Redes, renovables, electrificación, centros de datos y nuevas adquisiciones forman una combinación que lleva a la firma británica a mantener su recomendación de compra y situar el precio objetivo en 23,50 euros, un 17% por encima de la cotización actual. La energética ya gana un 22% más hasta junio y acumula una subida cercana al 9% en Bolsa durante 2026, pero HSBC cree que todavía puede ir más lejos.
La clave está en que Iberdrola ya no depende únicamente de producir más electricidad. Su gran apuesta pasa por controlar las redes por las que tendrá que circular una demanda energética cada vez mayor. Y si la electrificación y la inteligencia artificial consumen tanto como anticipa el mercado, esos 23,50 euros que marca HSBC podrían no ser simplemente una valoración optimista, sino el reflejo de un negocio que está entrando en un nuevo ciclo de crecimiento.
















