HSBC elevó un 27% su beneficio neto atribuido en el primer semestre de 2026, hasta los 14.626 millones de dólares (12.694 millones de euros).
Este resultado ha llevado al mayor banco europeo por activos a anunciar un nuevo programa de recompra de acciones de hasta 1.000 millones de dólares.
La entidad retoma así las recompras después de haber condicionado esta decisión a recuperar un ratio de capital CET1 de entre el 14% y el 14,5%.
A cierre de junio, este indicador se situó en el 14,1%, tras el impacto derivado de la privatización de Hang Seng Bank.
La cifra de negocio alcanzó 37.742 millones de dólares, un 10,6% más que un año antes. El crecimiento estuvo respaldado por el aumento del 8,4% de los ingresos por intereses netos, hasta 18.233 millones de dólares, y por el avance del 9,5% de las comisiones, que sumaron 7.277 millones.
En contraste, las provisiones por riesgo de crédito aumentaron un 21,2%, hasta 2.353 millones de dólares, reflejando un mayor esfuerzo para cubrir potenciales deterioros.
¿Cómo ha sido el año para HSBC?
El segundo trimestre también mostró una evolución sólida. HSBC obtuvo un beneficio de 7.688 millones de dólares entre abril y junio, un 68% más que en el mismo periodo de 2025, mientras que los ingresos operativos crecieron un 16%, hasta 19.118 millones de dólares.
“HSBC se está convirtiendo en el banco más sólido que nos propusimos construir”, afirmó el consejero delegado, Georges Elhedery, quien destacó la ejecución de la estrategia con “rapidez, precisión y disciplina”.
De cara a los próximos ejercicios, el banco mantiene su previsión de lograr una rentabilidad sobre el patrimonio tangible (RoTE) igual o superior al 17% entre 2026 y 2028.
Además, espera obtener ingresos netos por intereses de al menos 46.000 millones de dólares en 2026 y conserva su objetivo de repartir el 50% del beneficio en dividendos durante el periodo 2026-2028.






