Hugo Boss no quiere venderse a cualquier precio. El consejo de administración y el consejo de supervisión de la firma alemana han recomendado a sus accionistas rechazar la OPA lanzada por Frasers Group, al considerar que la oferta de 38 euros por acción infravalora el negocio y no refleja el potencial de crecimiento de la compañía.
La recomendación, aprobada de forma unánime, supone un nuevo obstáculo para la ofensiva del grupo británico, que desde hace años ha ido incrementando su presencia en el capital de Hugo Boss hasta convertirse en uno de sus principales accionistas.
La propuesta económica no reconoce el valor de Hugo Boss
La dirección de la compañía considera que la propuesta económica no reconoce el valor real de la empresa ni las perspectivas de creación de valor a largo plazo. En su opinión, el precio ofrecido no tiene en cuenta la evolución del negocio, el posicionamiento de la marca en el segmento premium ni el impacto esperado de su estrategia de crecimiento internacional.
La postura del consejo refuerza el mensaje de independencia que Hugo Boss ha mantenido desde que Frasers intensificó su interés por la compañía. El fabricante alemán confía en que la ejecución de su plan estratégico permita seguir aumentando ingresos y rentabilidad sin necesidad de integrarse en otro grupo.
Por su parte, Frasers Group, el conglomerado británico controlado por el empresario Mike Ashley, continúa ampliando su presencia en el sector de la moda y el comercio minorista mediante participaciones estratégicas en diferentes compañías europeas. La posible adquisición de Hugo Boss supondría uno de los mayores movimientos corporativos del grupo en los últimos años.
Las grandes compañías buscan ganar tamaño
La operación llega en un momento de intensa actividad en el sector del lujo y la moda, donde las grandes compañías buscan ganar tamaño para afrontar un entorno marcado por la desaceleración del consumo en algunos mercados y el aumento de la competencia internacional.
Con esta recomendación, Hugo Boss deja claro que considera insuficiente la oferta actual y traslada ahora la decisión definitiva a sus accionistas. El desenlace de la operación marcará el futuro de una de las marcas más reconocidas del sector textil europeo y podría convertirse en una de las operaciones corporativas más relevantes del año en la industria de la moda.

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