IAG arranca 2026 con un fuerte crecimiento en resultados, aunque con cautela de cara al resto del año. El grupo aéreo registró un beneficio de 301 millones de euros en el primer trimestre, lo que supone un incremento del 71% respecto al mismo periodo de 2025, según ha comunicado a la CNMV.
El avance refleja la buena evolución operativa del grupo, impulsada por la sólida demanda de viajes y la mejora en la gestión de costes, en un entorno donde el sector aéreo sigue consolidando su recuperación. Este desempeño se produce además con una exposición limitada a zonas de riesgo, ya que solo un 3% de su capacidad estaba vinculada a la región del Golfo antes del inicio del conflicto.
IAG opta por rebajar sus expectativas
Sin embargo, el contexto geopolítico introduce incertidumbre en las previsiones. IAG ha optado por rebajar sus expectativas para el conjunto del ejercicio, ante el impacto potencial de las tensiones en Oriente Medio, que podrían afectar tanto a la demanda como a los costes operativos, especialmente en combustible y rutas.
Este tipo de factores externos sigue siendo uno de los principales condicionantes para las aerolíneas, en un sector altamente sensible a la evolución del precio del petróleo, la estabilidad internacional y las dinámicas de movilidad global.
Pese a este ajuste en previsiones, el grupo mantiene una base sólida apoyada en la recuperación del tráfico aéreo y en la optimización de su estructura. Marcas como Iberia, British Airways o Vueling continúan beneficiándose de una demanda sostenida, especialmente en rutas de largo radio y destinos turísticos.
En conjunto, los resultados del primer trimestre muestran una doble lectura: fuerte crecimiento en beneficios en el corto plazo, pero con un entorno más incierto de cara a los próximos meses, donde la geopolítica vuelve a ganar peso como factor clave para el sector aéreo.