El encarecimiento del combustible pasa factura a IAG. El grupo propietario de Iberia, British Airways, Vueling, Aer Lingus y LEVEL cerró el primer semestre de 2026 con un beneficio neto de 1.033 millones de euros, un 20,6% menos que hace un año, lastrado por el fuerte aumento del precio del queroseno tras la escalada del conflicto en Oriente Próximo.
La compañía explica que el principal factor detrás de la caída ha sido el incremento de los costes energéticos, uno de los mayores gastos para cualquier aerolínea. La tensión geopolítica en la región disparó el precio del combustible durante buena parte del semestre, reduciendo los márgenes del grupo pese a la fortaleza de la demanda de pasajeros.
IAG mantiene una posición sólida
Aun así, IAG mantiene una posición sólida gracias al buen comportamiento de sus principales aerolíneas y al elevado interés por los viajes internacionales. La compañía continúa beneficiándose de una demanda que sigue mostrando resistencia, especialmente en las rutas de largo radio y en los principales destinos turísticos.
El grupo también ha seguido avanzando en su estrategia para mejorar la eficiencia operativa, optimizar costes y reforzar su rentabilidad en un entorno marcado por la volatilidad del precio de la energía y la incertidumbre internacional.
El impacto del combustible vuelve a poner de manifiesto uno de los grandes desafíos del sector aéreo: la elevada dependencia de la evolución del petróleo, un factor que puede alterar significativamente los resultados incluso cuando la actividad comercial mantiene un buen ritmo.
Perspectivas positivas
Pese al descenso del beneficio, IAG afronta la temporada alta del verano con perspectivas positivas, apoyado en unos elevados niveles de reservas y en una demanda que continúa creciendo tanto en el segmento vacacional como en los viajes de negocios.
Con estas cifras, el grupo demuestra que el negocio sigue siendo sólido, aunque el contexto geopolítico y el aumento de los costes operativos hayan reducido la rentabilidad durante la primera mitad del año. La evolución del precio del combustible será ahora uno de los principales factores que marcarán los resultados del segundo semestre.





