Iberdrola captó 5.336 millones de euros en nueva financiación sostenible durante el primer semestre de 2026, una cifra que eleva hasta 71.152 millones de euros el volumen acumulado de este tipo de recursos y refuerza la estrategia financiera del grupo en plena expansión internacional.
Del total obtenido entre enero y junio, 4.842 millones de euros correspondieron a instrumentos de financiación verde, mientras que otros 494 millones se vincularon a operaciones asociadas a criterios de sostenibilidad.
La mayor parte de la financiación verde procedió de emisiones de bonos sénior, con 2.699 millones de euros, seguidas de bonos híbridos por 600 millones.
El resto se completó con préstamos de bancos de desarrollo, financiación multilateral, estructuras de inversión fiscal energética y préstamos bancarios verdes.
¿Cuál es la apuesta de Iberdrola?
Los bonos verdes continúan siendo el principal pilar de la financiación sostenible de Iberdrola, con un saldo acumulado de 26.679 millones de euros, lo que mantiene a la energética como el mayor emisor privado del mundo de este tipo de instrumentos destinados a inversión propia.
Entre las operaciones más relevantes del semestre figura la emisión de un bono verde de 1.500 millones de euros para financiar inversiones en el negocio de redes.
La colocación recibió una demanda superior a 4.500 millones, triplicando el importe ofertado.
La cartera sostenible del grupo también incorpora 14.202 millones de euros en líneas de crédito sostenibles, 8.731 millones en financiación estructurada verde y 6.000 millones en papel comercial sostenible.
En paralelo, Iberdrola ha reforzado su presencia internacional con su entrada en Finlandia mediante la adquisición del 80% del grupo Caruna, una operación que valora la compañía en unos 5.000 millones de euros, incluida la deuda financiera.
Además, la energética mantiene su compromiso de invertir 1.600 millones de euros en I+D+i entre 2025 y 2028 y ha revalidado su presencia en el índice Dow Jones Best-in-Class World & Europe.