La reordenación accionarial de Naturgy entra en una nueva fase decisiva. La gestora australiana IFM Investors se prepara para casi duplicar su participación en la energética y alcanzar el 29,9% del capital, un movimiento que la consolidaría como uno de los accionistas de referencia sin verse obligada a lanzar una opa obligatoria, según publica Cinco Días.
Actualmente, IFM controla un 15,2% de Naturgy y su objetivo pasa por adquirir cerca de un 15% adicional, un paquete valorado en torno a 3.700 millones de euros a precios de mercado. La operación se apoya en la disposición de otros socios históricos a hacer caja, especialmente CVC y Corporación Alba, el vehículo inversor de la familia March, que suman entre ambos un 18,8% del capital y que recientemente han disuelto su alianza para ganar flexibilidad en una eventual venta.
El contexto favorece el movimiento. BlackRock abrió el camino el pasado diciembre con la venta de un 7,1% de la compañía a través de GIP, mientras que Criteria Caixa, primer accionista con un 26%, aprovechó esa colocación acelerada para reforzarse con un 2% adicional. En este escenario, IFM emerge como el inversor con mayor margen de crecimiento inmediato y una clara vocación de largo plazo.
El movimiento de BlackRock
Desde su entrada en Naturgy en 2021, la firma liderada en España por Jaime Siles ha incrementado progresivamente su peso en el accionariado. Su estrategia se alinea con un perfil estable, centrado en la creación de valor sostenible y el apoyo a una política de dividendos prudente, compatible con las fuertes inversiones ligadas a la transición energética. De hecho, IFM cuenta con 161.200 millones de dólares en activos bajo gestión y mantiene a España como uno de sus mercados prioritarios, con inversiones cercanas a los 10.000 millones de euros.
El eventual aumento de IFM se produce mientras BlackRock, que aún conserva un 11,4%, da por satisfechas sus plusvalías a corto plazo, y mientras CVC y los March buscan cristalizar una rentabilidad cercana al 37%, sin contar dividendos, desde su entrada en 2018. Todo ello reduce el riesgo de una opa extranjera, como la que se barajó en 2024 con la emiratí Taqa, y favorece una solución doméstica en el núcleo duro de la energética.
En Bolsa, Naturgy cotiza en torno a los 25,6 euros por acción, ligeramente por debajo del precio de su reciente auto-opa, aunque el valor se sitúa por encima si se incorpora el efecto de los dividendos ya abonados. Con IFM y Criteria dispuestas a reforzarse y varios socios históricos en salida, la compañía encara meses clave que redefinirán su equilibrio accionarial y su hoja de ruta a medio y largo plazo.
