Ikea da un ligero paso atrás en su expansión física en España con el cierre de uno de sus establecimientos más recientes en la Comunidad de Madrid, según adelanta Cinco Días. La compañía sueca de mobiliario y equipamiento para el hogar clausurará el próximo 28 de febrero su tienda de Las Rozas, abierta en agosto de 2021 como parte de su apuesta por formatos urbanos y de proximidad.
El establecimiento, situado en la zona comercial de Európolis, se convirtió en su momento en la quinta tienda de Ikea en Madrid, con el objetivo de dar servicio al noroeste de la región. Sin embargo, cuatro años y medio después, la tienda no ha alcanzado los niveles de atracción de clientes previstos, según fuentes conocedoras de la situación. Los consumidores han optado mayoritariamente por acudir a tiendas de mayor tamaño cercanas, como la de Alcorcón, o por realizar sus compras a través del canal online.
Ikea ha confirmado que el cierre no implicará despidos, ya que la plantilla, formada por alrededor de 50 trabajadores, será reubicada en otros establecimientos de la compañía en Madrid, en línea con su política de movilidad interna.
Laboratorio de pruebas
Desde la empresa explican que España actúa como un laboratorio de pruebas de formatos comerciales a nivel global. En ese contexto, la tienda de Las Rozas formaba parte del despliegue de tiendas urbanas de tamaño medio, de unos 3.000 metros cuadrados, con un surtido especializado —principalmente en salón, cocina y comedor— y servicios como recogida de pedidos online o restauración, similares a los espacios abiertos en Goya y Fuencarral en Madrid o en la Avenida Diagonal de Barcelona.
El cierre se produce pese al intenso ritmo de aperturas llevado a cabo en los últimos años. Entre 2022 y 2023, Ikea inauguró nuevos puntos de venta en Fuencarral, Torrejón de Ardoz y el centro comercial Parquesur, dentro de su estrategia de que cualquier cliente pueda llegar a un Ikea en menos de 30 minutos en coche.
La compañía insiste en que se trata de una decisión puntual y no de una revisión de su red comercial. De hecho, ha anunciado la apertura de una nueva tienda en Girona el próximo 21 de enero, junto con un punto de recogida en Vilablareix, con una inversión de cinco millones de euros. El nuevo establecimiento, de menos de 2.000 metros cuadrados, refuerza su apuesta por el formato urbano, que ya suma tres locales en Cataluña.
En el plano financiero, Ikea España cerró su último ejercicio con una facturación de 1.986 millones de euros, un 2,8% más interanual, con el canal online representando el 27% de las ventas, tras crecer un 11%. Bajo la dirección de su nuevo consejero delegado, Carl Aaby, la filial mantiene como objetivo alcanzar los 3.000 millones de euros en ingresos en los próximos años, apoyándose en nuevas aperturas selectivas y en el impulso del negocio dirigido a empresas.