Inditex cerró el primer semestre de su ejercicio fiscal con un beneficio neto de 2.980 millones de euros, un 6,8% más que durante el mismo periodo del año anterior. El grupo propietario de Zara firma así las mayores ganancias semestrales de su historia y mantiene su crecimiento pese a operar en un entorno internacional marcado por la incertidumbre.
Las ventas avanzaron un 7,6%, hasta alcanzar los 19.755 millones de euros, gracias al buen comportamiento tanto de las tiendas físicas como del canal digital. Si se elimina el impacto de los tipos de cambio, el incremento fue todavía mayor, del 9,2%.
El consejero delegado de Inditex, Óscar García Maceiras, atribuyó los resultados a la capacidad de los equipos para responder a las necesidades de los clientes y destacó la flexibilidad, la innovación y la ejecución del modelo integrado de tiendas y comercio electrónico.
El margen también mejora
La compañía no solo vendió más, sino que reforzó su rentabilidad comercial. El margen bruto aumentó un 8,3%, hasta los 11.596 millones de euros, y representó el 58,7% de las ventas.
El porcentaje mejoró en 40 puntos básicos frente al primer semestre de 2025, una evolución relevante en un sector condicionado por las promociones, los costes logísticos y las fluctuaciones de las divisas.
Los gastos operativos crecieron también un 8,3%. Al incluir todos los cargos asociados a los arrendamientos, su avance se situó 50 puntos básicos por encima del registrado por las ventas. El resultado bruto de explotación —Ebitda— alcanzó los 5.513 millones de euros, un 7,8% más. Por su parte, el resultado operativo —Ebit— aumentó un 7,6%, hasta los 3.843 millones.
El beneficio antes de impuestos se situó en 3.845 millones, tras crecer un 6,8%, con un margen del 19,5%.
Zara concentra casi 14.000 millones
Zara, incluyendo Zara Home y Lefties, continuó siendo el principal motor del grupo, con unas ventas de 13.783 millones de euros, frente a los 13.150 millones del año anterior.
El resto de las marcas también mejoró. Bershka alcanzó una facturación de 1.678 millones; Stradivarius, de 1.573 millones; Pull&Bear, de 1.261 millones; y Massimo Dutti, de 988 millones. Oysho registró uno de los avances más destacados, al elevar sus ventas desde los 389 hasta los 472 millones de euros.
El grupo llevó a cabo reformas, reubicaciones, nuevas aperturas y absorciones en 51 mercados. Al cierre del semestre, Inditex contaba con 5.444 tiendas, dentro de una estrategia que prioriza establecimientos de mayor tamaño y productividad junto con una presencia digital global.
Europa gana más peso en Inditex
Europa, sin incluir España, aportó el 51,5% de las ventas, frente al 50,7% registrado un año antes. América representó el 17,9% y España mantuvo prácticamente estable su peso, con un 15,6%.
Asia y el resto de los mercados redujeron su participación desde el 16% hasta el 15%, aunque el grupo mantiene una presencia comercial global y opera en 215 mercados a través de sus tiendas y plataformas digitales. Durante el semestre, Zara abrió una nueva ubicación en Los Cabos, México, y renovó establecimientos emblemáticos en Bond Street, Londres; Gangnam, Seúl; y Ostende, Bélgica.
Bershka también inauguró en agosto su primera tienda en Estados Unidos, situada en Aventura Mall, Miami, y abrió un segundo establecimiento en Brasil.
El otoño arranca con fuerza
Las colecciones de otoño e invierno también han tenido una buena acogida. Entre el 1 de agosto y el 7 de septiembre, las ventas en tiendas y plataformas digitales aumentaron un 9% a tipo de cambio constante frente al mismo periodo de 2025.
Además, el grupo abonará el próximo 2 de noviembre el dividendo final correspondiente al ejercicio anterior, de 0,875 euros por acción.
Inditex llega así a la segunda mitad del ejercicio con ventas, beneficios y generación de caja en máximos. La compañía continúa creciendo con una fórmula que combina grandes tiendas, una plataforma digital global y un control de márgenes que sigue marcando distancias frente a buena parte del sector.

















