Indra ha cerrado este martes la compra del 89,68% de Hispasat a Redeia por un importe total de 725 millones de euros, una operación estratégica con la que el grupo tecnológico consolida su posicionamiento en el sector espacial y de defensa, según ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La compañía ha confirmado que el cierre se ha producido una vez cumplidas todas las condiciones suspensivas previstas en el acuerdo, lo que permite a Indra asumir el control efectivo del operador satelital español. La operación incluye, además, la toma de control de Hisdesat, la filial especializada en satélites militares y servicios estratégicos.
Desde Indra han subrayado que esta adquisición se integra plenamente en su plan estratégico “Leading the Future”, con el que la empresa busca convertirse en el referente de la industria satelital en España mediante un modelo verticalmente integrado y una clara orientación hacia la defensa y la seguridad.
La transacción ya contaba con el visto bueno del Gobierno, otorgado en el Consejo de Ministros del pasado 16 de diciembre, así como con la autorización previa de la CNMC, el respaldo de los accionistas de Indra y los permisos regulatorios en los distintos países donde opera Hispasat.
Estrategia espacial de Indra
La compra de Hispasat se considera la piedra angular de la estrategia espacial de Indra, en un contexto marcado por el creciente peso del espacio en las políticas de soberanía tecnológica y defensa europea. En este ámbito destaca el programa PAZ 2, que contempla el lanzamiento de dos nuevos satélites de observación de la Tierra y que ha sido respaldado por un préstamo estatal de 1.011 millones de euros al 0% de interés concedido a Hisdesat.
Asimismo, Hispasat desempeña un papel clave en IRIS2, uno de los proyectos emblemáticos de la Unión Europea para el despliegue de una constelación de conectividad segura que prevé contar con 290 satélites en órbita baja y media antes de 2030. Este programa movilizará 6.500 millones de euros de fondos públicos y situará a España en una posición relevante dentro del ecosistema espacial europeo.
Con esta operación, Indra acelera su transformación hacia un grupo tecnológico con fuerte presencia en el espacio, la defensa y la seguridad, reforzando su papel estratégico tanto a nivel nacional como europeo.

















