Indra ha hecho público el protocolo aprobado el pasado verano para crear una comisión ad hoc que analizara posibles conflictos de interés en la operación de adquisición de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E).
La compañía envió el documento a la CNMV tras la solicitud del regulador, detallando los controles implementados durante los últimos ocho meses para garantizar la legalidad del proceso.
El protocolo identifica un conflicto directo con el presidente de Indra, Ángel Escribano, y su hermano, Javier Escribano, consejero de la compañía y presidente de EM&E.
Según el documento, ambos deberán ausentarse de cualquier reunión o votación relacionada con la operación y no tendrán acceso a la documentación ni a los asesores designados.
Para supervisar el proceso, Indra constituyó una comisión independiente de consejeros que reporta directamente al consejero delegado, José Vicente de los Mozos.
Esta comisión fue creada “para garantizar que el proceso se conduzca según los mejores estándares de gobierno corporativo”, aunque sus decisiones no son vinculantes y el consejo mantiene la autoridad final.
Los pasos de Indra
Inicialmente, la operación se planteó como una fusión, con Escribano participando en una ampliación de capital.
Sin embargo, el Gobierno, a través de la SEPI, ha sugerido explorar alternativas estratégicas que permitan a Indra mantener el 51% del capital en una futura división de defensa, salvaguardando el interés público y reforzando su papel en el sector en plena expansión por la inestabilidad geopolítica.
En bolsa, Indra ha tenido un comportamiento espectacular: sus acciones subieron más de 200% durante 2025, reflejando la apuesta por la consolidación en defensa frente a gigantes europeos como Rheinmetall o Leonardo.
No obstante, el camino no está exento de obstáculos: Santa Bárbara Sistemas ha llevado a juicio los créditos otorgados a Indra por el Ministerio de Defensa para la modernización del ejército.
Por otro lado, la compañía ha elevado su autocartera al 0,807%, el nivel más alto desde abril de 2024. Indra adquirió desde enero 1,425 millones de títulos a precios que oscilaron entre 46,48 y 59,96 euros, comunicando estos movimientos al regulador tras superar el umbral del 1% de capital.
Con este movimiento, Indra busca reforzar su control estratégico sobre EM&E y consolidar su liderazgo en el sector de defensa español, en un momento de crecimiento y ajustes regulatorios que marcarán su futuro.

Indra