Indra continúa ganando terreno en uno de los negocios que más peso está adquiriendo dentro de su estrategia: la defensa terrestre. La compañía se ha adjudicado un nuevo contrato del Ejército de Tierra por 1,65 millones de euros, sin impuestos, para encargarse del mantenimiento de los sistemas electrónicos, ópticos y optrónicos instalados en sus vehículos acorazados.
La operación tiene un importe reducido si se compara con los grandes programas militares en los que participa actualmente el grupo, pero refuerza una posición estratégica: Indra no quiere limitarse a fabricar e integrar tecnología en los nuevos vehículos del Ejército, sino participar también en su mantenimiento durante toda su vida útil.
Electrónica y sensores para los blindados
El contrato ha sido adjudicado por la Jefatura de Asuntos Económicos del Mando de Apoyo Logístico del Ejército de Tierra y cubre el mantenimiento de sistemas que resultan esenciales para el funcionamiento de los vehículos militares modernos.
Hablamos de equipos electrónicos, ópticos y optrónicos que permiten mejorar capacidades como la observación, identificación de objetivos, navegación o conciencia situacional de las tripulaciones. El presupuesto base de licitación ascendía a 2 millones de euros con impuestos incluidos, mientras que la adjudicación final a Indra se ha situado en 1,65 millones antes de impuestos.
La compañía ya había recibido a finales de junio un requerimiento del Ministerio de Defensa para presentar su propuesta dentro del acuerdo marco vigente, por lo que la adjudicación se ha realizado de forma directa bajo las condiciones previamente establecidas.
Todo deberá estar listo antes del 30 de noviembre
El calendario será relativamente corto. El plazo previsto para completar los trabajos termina el próximo 30 de noviembre de 2026 y el contrato no contempla ninguna posibilidad de prórroga.
El acuerdo establece un periodo de responsabilidad y calidad de tres años desde la ejecución y entrega de los trabajos. Durante ese tiempo, cualquier fallo o desperfecto relacionado con los servicios realizados deberá ser solucionado por la compañía sin ningún coste adicional para Defensa.
Este tipo de contratos permite al Ministerio ir solicitando actuaciones concretas dentro de un marco general previamente acordado, evitando tener que iniciar una licitación completamente nueva cada vez que aparece una necesidad específica.
Indra quiere liderar los vehículos militares españoles
Uno de los proyectos más importantes es el VCR 8×8 Dragón, considerado el principal programa de modernización de vehículos blindados del Ejército de Tierra. Su desarrollo corre a cargo de Tess Defence, consorcio controlado en un 51,1% por Indra, mientras que Sapa Placencia, Escribano Mechanical & Engineering y Santa Bárbara Sistemas cuentan con un 16,3% cada una.
El programa ha ido acelerando las entregas durante 2026. A comienzos de julio, Tess Defence había entregado ya 84 vehículos Dragón, de los cuales 43 correspondían únicamente a los seis primeros meses de este año, superando las 41 unidades entregadas durante todo 2025.
Estos blindados incorporan precisamente una importante cantidad de electrónica avanzada. El Ejército destaca capacidades relacionadas con sensores, protección, comunicaciones y sistemas que proporcionan a las unidades una mayor información sobre el entorno en el que operan.
Un contrato pequeño dentro de una apuesta enorme
Los 1,65 millones de euros de esta adjudicación pueden parecer poco al lado de los contratos multimillonarios que actualmente se mueven en la industria europea de defensa. Pero la importancia del movimiento está precisamente en el tipo de actividad que Indra está construyendo.
La compañía quiere estar presente desde el diseño y la electrónica hasta la integración, fabricación y posterior mantenimiento de los vehículos militares. Esa capacidad para cubrir prácticamente todo el ciclo de vida de una plataforma es una de las claves para competir por los grandes programas que España y Europa preparan para los próximos años.
Con el Dragón 8×8, el futuro VAC, la alianza con Rheinmetall para optar a 3.000 camiones militares y ahora nuevos contratos de mantenimiento, Indra sigue colocando piezas para convertirse en uno de los grandes referentes españoles de defensa terrestre.
La adjudicación anunciada ahora no cambiará por sí sola las cuentas del grupo, pero sí refuerza algo mucho más estratégico: que cada vez más tecnología crítica instalada en los vehículos del Ejército pase por las manos de Indra, también después de que esos vehículos entren en servicio.
















