Indra vuelve a ser protagonista de la Bolsa española este jueves, tras registrar la mayor caída de la sesión, con un desplome del 12,3%, que llegó a alcanzar el 19% en determinados momentos.
La corrección se acelera después de que el consejo extraordinario de la compañía confirmara la cancelación de la operación de compra de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), según informó El País.
El conflicto de interés que pesaba sobre la fusión, centrado en que Ángel Escribano, presidente de Indra, es copropietario de EM&E y además su empresa controla el 14,3% del capital, obligó a la SEPI, principal accionista con un 28%, a exigir su resolución antes de cualquier análisis de la operación.
Finalmente, la decisión del consejo ha sido poner fin a la operación, evitando que los intereses privados condicionen la estrategia de la compañía.
El mercado ha respondido con fuerza a esta noticia, castigando las acciones de Indra tras semanas de incertidumbre que ya habían provocado un fuerte correctivo el pasado martes.
La caída refleja la preocupación de inversores y analistas sobre la gobernanza y la capacidad de la compañía para ejecutar operaciones estratégicas en el sector de defensa.
El futuro de Indra
El Gobierno ha seguido de cerca el proceso. El presidente Pedro Sánchez señaló que SEPI trabajaba para abordar el conflicto de interés, mientras que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, destacó que esta situación no estaba prevista en el momento del nombramiento de Escribano al frente de Indra.
La cancelación de la fusión con EM&E cierra un capítulo clave en la historia reciente de la compañía y marca un antes y un después en su estrategia corporativa, con implicaciones tanto en el mercado bursátil como en la construcción de un “campeón español” en defensa y tecnología.

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