Indra ha acordado la venta del 100% de Minsait Business Consulting (MBC) al fondo europeo Waterland Private Equity, en una operación que refuerza el proceso de concentración del grupo en actividades ligadas a tecnología militar, seguridad y capacidades industriales avanzadas.
La desinversión incluye también las marcas ALG y NAE, además del traspaso de alrededor de 1.700 profesionales, principalmente ubicados en España y México.
Aunque Indra no ha revelado el importe de la operación, sí deja claro el sentido estratégico del movimiento: desprenderse de activos que considera ajenos a su nueva hoja de ruta.
“La operación permite cristalizar valor en un ámbito que se considera no estratégico dentro de la hoja de ruta del grupo”, explica la compañía.
El objetivo pasa por redirigir recursos hacia las áreas que el grupo identifica como núcleo de crecimiento: defensa, espacio, movilidad, control aéreo, inteligencia artificial, ciberseguridad y computación cuántica.
La decisión llega en pleno rediseño interno de Indra. Ángel Simón, recién nombrado presidente, y Josep Maria Recasens, designado consejero delegado esta misma semana, preparan una nueva etapa para el grupo tras meses de cambios en la cúpula y tensiones internas. Sin embargo, el foco en defensa permanece intacto.
Tras la salida de Indra
Minsait seguirá siendo una pieza relevante dentro de Indra. La división tecnológica aporta actualmente el 56% de las ventas del grupo y el 32% del ebitda, según las últimas cuentas de la compañía.
Lo que sale ahora del perímetro es exclusivamente el negocio de consultoría estratégica, considerado menos alineado con el nuevo perfil industrial que persigue la empresa.
“En la práctica, la operación es una elección de foco”, señala Indra, que insiste en la necesidad de concentrar inversión y gestión en áreas “verdaderamente estratégicas para el futuro de la corporación”.
El grupo aprovecha además un contexto favorable para este tipo de activos. La propia compañía reconoce que el mercado atraviesa una “ventana de interés inversor por la consultoría de negocio”, circunstancia que facilita monetizar la operación y liberar capacidad financiera.
Pese a la venta, Indra y MBC mantendrán colaboración en proyectos compartidos con clientes comunes. El cierre de la transacción está previsto para el último trimestre del año, pendiente todavía de las autorizaciones habituales en este tipo de operaciones.

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