La SEPI ha vuelto a abrir conversaciones con los hermanos Escribano para avanzar en la posible fusión entre Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), tras meses de bloqueo por tensiones internas y la salida de Ángel Escribano de Indra, según cita El Economista.
La operación busca reforzar a Indra como referente industrial en el sector defensa y consolidar su posición en el mercado.
El interés de todas las partes en la operación ha sido constante, pero los obstáculos no han sido menores.
El Gobierno español, que controla un 28% de Indra, llegó a cuestionar cómo ejecutar la fusión sin alterar el equilibrio de poder, mientras los hermanos Escribano trataban de mantener la presidencia de la empresa, un objetivo que finalmente no se cumplió.
Con la llegada de Ángel Simón como presidente y José Vicente de los Mozos como primer ejecutivo, los fondos de inversión, encabezados por Amber Capital, impulsaron la reactivación de la negociación, contando con más del 20% del capital de la compañía.
No obstante, la operación sigue siendo compleja. EM&E ha despertado interés internacional, en particular del alemán Rheinmetall, pero el Gobierno español ha advertido que podría bloquear cualquier venta que no sea a Indra, protegiendo así una empresa considerada estratégica para el país.
Los lazos de Escribano con el Gobierno
Las relaciones entre la familia Escribano y Moncloa permanecen tensas. La presión gubernamental para que Ángel Escribano dimitiera de Indra, junto con amenazas sobre contratos a EM&E, ha dejado cicatrices difíciles de superar.
Además, la estructura prevista de la fusión, como absorción, plantea un escenario delicado: el control de los Escribano sobre el 14,3% de Indra quedaría casi igualado con la participación del Estado, generando nuevos retos en la negociación.

Escribano Mechanical & Engineering