El Índice de Precios de Consumo se mantiene en el 2,3% interanual en febrero, una estabilidad que esconde movimientos internos relevantes: la bajada de la electricidad compensa el encarecimiento de alimentos, restaurantes y alojamientos.
La inflación en España mantiene, por ahora, una trayectoria contenida. El Índice de Precios de Consumo (IPC) se situó en el 2,3% interanual en febrero, repitiendo el mismo nivel registrado el mes anterior, según los datos definitivos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La cifra confirma las estimaciones adelantadas a finales del pasado mes y refleja un equilibrio entre descensos en el coste de la energía y subidas en otros componentes clave del consumo.
Caída en los precios de la electricidad
El factor determinante para sostener la estabilidad de la inflación ha sido la caída en los precios de la electricidad, que ha actuado como contrapeso frente al incremento de varios servicios ligados al consumo cotidiano. Entre ellos destacan los restaurantes, los servicios de alojamiento y, especialmente, los alimentos, cuyos precios se han incrementado un 3,2% en comparación con febrero de 2025.
Este comportamiento evidencia una realidad cada vez más presente en la economía doméstica: la inflación general se modera, pero el coste de los productos básicos continúa presionando el bolsillo de los consumidores. En otras palabras, aunque la tasa global permanece relativamente controlada, el impacto en la cesta de la compra sigue siendo perceptible.
En el caso de la restauración y la hostelería, el aumento de precios responde en gran parte a la persistencia de costes operativos elevados, desde materias primas hasta energía y salarios. Esta tendencia se refleja en un sector que, pese a la moderación de la inflación general, mantiene una cierta presión inflacionista en los servicios vinculados al turismo y al ocio.
Por su parte, la evolución de la electricidad ha vuelto a demostrar su capacidad para influir de forma decisiva en el comportamiento del IPC. La reducción de su precio ha contribuido a compensar el encarecimiento en otras áreas del consumo, ayudando a que la tasa general no registre un repunte en el arranque del año.
Con estos datos, la inflación española se mantiene en niveles relativamente moderados, especialmente si se compara con los picos registrados en años recientes. Sin embargo, el comportamiento desigual entre energía y alimentos anticipa que la evolución de los precios seguirá dependiendo de factores muy concretos, desde los mercados energéticos hasta la dinámica del consumo en servicios.

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